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Desde afuera | Preguntas para entrevista

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28.05.2026

Desde afuera | Preguntas para entrevista

Por María Eugenia Acero

1. Tu nombre completo, ocupación, país de origen y cómo ha sido tu relación con Venezuela.

Dr. Christian Castro Silva, gerente de la editorial internacional Concepto Cultural Social (CCS Comunica), Lima, Perú.

Mi relación con Venezuela ha sido profundamente humana y cultural. Siempre sentí que Venezuela me abrió las puertas con muchísimo cariño, respeto y sensibilidad hacia mi trabajo literario. Desde mis primeras participaciones en encuentros poéticos y culturales en Caracas, descubrí un país lleno de personas apasionadas por la poesía, la literatura y el arte.

He tenido la oportunidad de presentar mis libros en distintos eventos culturales venezolanos, como el Encuentro Poético del Sur y también en festivales internacionales realizados en Caracas, donde compartí escenario con escritores y artistas de muchos países. Cada vez que llegué a Venezuela, sentí una conexión especial con su gente, porque encontré un pueblo muy emocional, muy afectivo y muy cercano al espíritu latinoamericano que también existe en el Perú.

Venezuela también me permitió comprender mejor el sufrimiento y la resistencia de los pueblos. Muchas conversaciones con jóvenes, estudiantes, escritores y ciudadanos venezolanos me dejaron reflexiones muy profundas sobre la esperanza, la migración, la identidad y la lucha diaria por mantener viva la cultura aun en tiempos difíciles.

Recuerdo especialmente mi participación en Caracas durante el Festival Mundial Internacional Antifascista, donde pude conversar con delegaciones de distintos países y reafirmar mi compromiso con una literatura social y humana. Para mí, la literatura no puede vivir encerrada en una torre; tiene que dialogar con el dolor, con la injusticia y también con los sueños de las personas.

Además, Venezuela siempre recibió mis libros con mucho afecto. Obras como Arquetipo ImPerfecto 2, Juguetes entre los escombros y mis poemarios encontraron lectores muy sensibles en ciudades venezolanas, algo que agradezco profundamente porque un escritor vive también gracias a la conexión emocional que logra con sus lectores.

Yo no veo a Venezuela solamente como un país que visité por motivos culturales. La veo como una tierra hermana del Perú, una nación con heridas, pero también con una enorme dignidad humana y artística. Siempre guardaré gratitud por el cariño que me dieron los venezolanos.

2. ¿Qué fue lo primero que sentiste cuando llegaste a Venezuela?

Lo primero que sentí cuando llegué a Venezuela fue una mezcla muy fuerte de emoción, curiosidad y nostalgia latinoamericana. Recuerdo que mientras avanzaba por Caracas sentía que estaba entrando a un país que, pese a todas las dificultades que ha vivido, todavía conserva una enorme sensibilidad humana y cultural.

Me impactó mucho la calidez de la gente. Desde el aeropuerto hasta los encuentros literarios, encontré personas que me hablaban con afecto, como si ya me conocieran a través de mis libros o mis poemas. Eso me conmovió bastante porque uno, como escritor, muchas veces escribe desde la soledad, y llegar a otro país y sentir ese abrazo humano es algo difícil de explicar.

También sentí tristeza al ver ciertas heridas sociales que Venezuela arrastra desde hace años. Conversé con jóvenes, estudiantes y familias que habían pasado momentos muy duros, pero aun así seguían hablando de poesía, música y esperanza. Eso me hizo admirar muchísimo al pueblo venezolano.

Recuerdo que pensé: “Este país no ha perdido el alma”. Y para mí eso fue muy importante. Porque, a pesar de las crisis, todavía veía arte en las calles, personas recitando poemas, músicos tocando, gente queriendo conversar sobre libros y sobre la vida.

Además, como latinoamericano, sentí algo muy cercano, casi familiar. Había formas de hablar, emociones y maneras de relacionarse que me recordaban mucho a algunos barrios populares del Perú. Sentí que Venezuela no era un lugar ajeno, sino un país hermano.

Mi llegada a Caracas para eventos como el Encuentro Poético del Sur fue especialmente significativa porque entendí que la literatura puede unir pueblos incluso en tiempos difíciles. Llegué pensando que iba a presentar libros, pero terminé llevándome historias humanas que jamás voy a olvidar.

3. ¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de Venezuela?

Lo que más me gusta de Venezuela es su gente. El venezolano tiene una calidez humana muy especial. He conocido personas extremadamente solidarias, emocionales y generosas, incluso en medio de situaciones difíciles. Me impresionó mucho cómo, a pesar de las crisis, la gente todavía conserva la capacidad de sonreír, conversar de poesía, compartir comida, hablar de música y hacerte sentir en casa.

También admiro profundamente la sensibilidad cultural venezolana. En Caracas encontré jóvenes interesados en la literatura, artistas luchando por mantener vivos los espacios culturales y personas que todavía creen en el arte como una forma de resistencia humana. Eso me marcó bastante. Participar en eventos como el Encuentro Poético del Sur o el Festival Mundial Internacional Antifascista me permitió ver un país intelectualmente muy........

© Ciudad CCS