Estée Lauder y Puig: ya no es un rumor, es una opa
Hace apenas unos días, cuando me preguntaban por la posibilidad de una fusión entre Estée Lauder y Puig, todavía hablábamos en términos prudentes, casi hipotéticos. Era razonable hacerlo así. Al fin y al cabo, el lenguaje utilizado por las propias compañías invitaba a la cautela: “conversaciones”, “posible combinación de negocios”. Sin embargo, en muy poco tiempo, ese marco se ha quedado obsoleto.
Hoy sabemos que Estée Lauder ha encargado a JP Morgan la estructuración de un paquete de financiación de unos 5.000 millones de euros para lanzar una opa sobre la compañía barcelonesa. Además, el banco ha dejado de cubrir a Estée Lauder como analista para evitar conflictos de interés, un movimiento que en el mundo financiero tiene una lectura inequívoca. Cuando una entidad deja de opinar, es porque ha pasado a ejecutar.
Por tanto, lo que hasta hace unas semanas podía interpretarse como una hipótesis de mercado ha adquirido una dimensión muy distinta. Estamos, con toda probabilidad, ante la mayor operación corporativa en el sector cosmético europeo de la última década.
La ventana de oportunidad
Conviene detenerse en el momento en que todo cambia. El pasado 23 de marzo, Estée Lauder confirmó oficialmente que estaba en conversaciones con Puig para explorar una potencial combinación de negocios. A partir de ahí, el mercado hizo su trabajo. En cuestión de días, la capitalización de Puig........
