De cómo la devaluación salarial se ha convertido en motor económico
La devaluación salarial ha penetrado en la economía española por oleadas, ruidosas las primeras y silenciosas las más recientes, y se ha convertido ya en un fenómeno estructural más gravoso cada año porque la renta del trabajo por cuenta ajena no resiste el ritmo de los precios de consumo y camina a años luz del marcado de los bienes residenciales. Además, apenas hace distingos con la cualificación profesional, remunera igual al empleo productivo que al de nulo valor añadido y fuerza al capital humano mejor formado a la búsqueda de otros mercados. La devaluación de los sueldos se ha convertido en socio inseparable y en combustible de un modelo de crecimiento a lo ancho, poco cualitativo, que no consigue que despegue la renta per cápita, y que la productividad lo haga solo de forma precaria.
La devaluación salarial no es otra cosa que la doble escala remunerativa que echó a andar en las actividades más dañadas por la gran recesión 2008-2013 y que ha penetrado en todas las empresas del sector privado. Así, de ser un fenómeno coyuntural y excepcional para embridar una crisis, se ha convertido en uno estructural y generalizado, que ha ensanchado la clase media por el flanco inferior de renta y que la ha empobrecido de manera general.
La creación primera de una doble escala salarial, que permitía a una empresa contratar empleados con menos sueldo que los que ya estaban en la plantilla, pero para desempeñar el mismo trabajo, se ensayó en la planta catalana de la automovilística japonesa Nissan. Tras un fuerte forcejeo entre corporación y sindicatos para santificarlo en el convenio, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña anuló en junio de 2003 tal condición salarial dual, que remuneraba a los nuevos contratados con un........
