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Trump y su discurso de la Unión: “Humildemente, soy el mejor”

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26.02.2026

Hillary Clinton abroncaba a su marido por dar discursos larguísimos: en sus memorias, Bill Clinton reconoce que, en algunos discursos del Estado de la Unión se iba por las ramas. El problema de Clinton es que, cuando habla, le vienen a la cabeza demasiadas ideas, datos, argumentos: es una enciclopedia. Clinton no era disciplinado, pero caía muy bien y desbordaba empatía, que Trump no tiene, como pudo verse en su Discurso de la Unión del martes, el más largo de la historia: 108 minutos.

Michelle Obama echaba en cara a Barack que sus discursos eran demasiado sesudos y esto no le permitía enamorar a la audiencia, como sí conseguía Clinton. Obama es disciplinado y con rigor intelectual. Sabía distinguir entre un discurso del Estado de la Unión y un mítin electoral.

Melania Trump no dijo nada a su marido tras el Discurso de la Unión. ¿Para qué decirle algo? El discurso de Trump fue similar a sus intervenciones públicas del último año en temas, forma y fondo. Sus seguidores quieren escuchar ese discurso: otra cosa les hubiera decepcionado.

Trump acudió al Capitolio con una treintena de encuestas que le suspenden en todo: su gestión presidencial, dirección del país, inmigración, política exterior y, lo más preocupante para él y el Partido Republicano, suspende en gestión de la economía, que se supone que es su punto fuerte. La economía es la primera preo­cupación para la ciudadanía. Melania ni se inmutó cuando Trump se refirió a ella como una “movie-star” (estrella del cine).........

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