El mercado alcista lento de China está listo para despegar
La economía china ha perdido su dinamismo. Muchos inversores extranjeros han abandonado el país para dirigirse a los pujantes mercados de los vecinos Taiwán y Corea. Pero un examen más detenido revela que se dan las condiciones para un mercado alcista chino como no se ha visto desde que la Bolsa de Shanghái reabrió en 1990. Si se materializa lo que los analistas denominan un “mercado alcista lento”, los inversores tendrán que agradecérselo a las poco convencionales políticas económicas del presidente Xi Jinping.
En su nuevo libro, Broken China: How the Economic Miracle Shattered and What it Means for the World (China rota: cómo se hizo añicos el milagro económico y qué significa para el mundo), Logan Wright, economista de Rhodium Group, describe la larga lista de males económicos del país: un mercado inmobiliario quebrado, un sistema financiero atascado por los préstamos dudosos, un débil crecimiento del crédito, un consumo de los hogares deprimido, una deflación persistente y la dependencia del crecimiento impulsado por las exportaciones. A principios de año, el volumen total de préstamos pendientes a los hogares cayó y las ventas minoristas se contrajeron. Como el crecimiento del PIB nominal es incluso inferior al aumento del crédito, la ratio de deuda sobre la producción sigue al alza. Pekín, sostiene Wright, ha perdido el control de las palancas de política económica necesarias para impulsar el desarrollo: “El bajo crecimiento ha venido para quedarse”.
Xi no tiene la culpa de los desequilibrios de la economía. Cuando accedió a la presidencia en 2013, el país atravesaba un extraordinario auge del crédito, niveles extremos de inversión y una descomunal burbuja inmobiliaria. Desde entonces, muchas de sus políticas se han orientado a purgar esta herencia envenenada. Aunque la doctrina económica oficial del Partido Comunista Chino sigue siendo el marxismo-leninismo, las actuaciones de Xi podrían........
