Sombras en la edad de oro de la banca: la pinza de Bezos y Cuerpo
La gran banca ganaba hasta junio 20.164 millones, un 18% más respecto al mismo periodo del año anterior. El presente del sector deslumbra, con guarismos que certifican trimestre a trimestre récords de ganancias. “No me creo que estemos manejando un ROTE de doble dígito con tipos al 2%”, aseguraba recientemente sotto voce un histórico ejecutivo del sector. Ese parámetro financiero -return on tangible equity, por sus siglas en inglés- es clave en tanto mide la rentabilidad de una firma, en esencia las ganancias que obtiene en relación con sus recursos propios. Tradicionalmente, el axioma bancario marcaba que esos rendimientos solo venían acompañados de tipos de interés altos. Sin embargo, un sector on fire, que ha hecho los deberes en forma de procesos de eficiencia y ajustes de costes, con reestructuraciones de personal y cierre de oficinas incluidos, ha conseguido dinamitar hasta máximas esculpidas en piedra. Los próximos 24 meses no se atisban diferentes, con catalizadores muy marcados. Las subidas de tipos de interés, en un entorno geopolítico complejo y de inflación creciente, van a suponer una inyección importante en balances ya de por sí colmados y que abrazan una mora en niveles bajísimos.
A partir de ahí, con la operativa diaria bajo control, los banqueros miran a dos años vista y atisban más incertidumbres, en su mayor parte relacionadas con la tecnología y la irrupción de la inteligencia artificial (IA). Desde luego, hay inquietud por la seguridad en general y por los procesos operativos internos. La fulgurante aparición de Mythos, el modelo de IA desarrollado por Anthropic, capaz de detectar y atacar vulnerabilidades internas que ni los bancos conocían, supone un antes y un después. También hay preocupación por los cambios vinculados a esas nuevas herramientas en los hábitos de los clientes. La certeza, por ahora, es que todo va muy rápido, y que habrá que responder en cuestión de meses a realidades que no se esperaban hasta dentro de un lustro. El escenario, diabólico, obliga al sector a hacer buen uso de los excedentes económicos que ahora........
