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Trump, el gato persa, y el miedo

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12.04.2026

No deja de ser paradójico que la principal talasocracia del planeta haya cometido tan grosero error de cálculo a la hora de no valorar la ... reacción de los armadores, los dueños de los buques, en lo referente a un escenario bélico en el cuello de botella de Ormuz. Acción, reacción.

Ante cualquier escenario de guerra, o inseguridad marítima, la confianza de los armadores se contrae. En otras palabras, envían un email vía Inmarsat a sus commercial managers para que sus buques se paren. Es lo que en el negocio se conoce como waiting for orders. Y es lo que grosso modo acontece en las aguas adyacentes al Estrecho de Ormuz; tanto por el lado del Golfo Pérsico, como a la entrada a este.

Trump, poseído en soberbia y precipitación, pero también manejado por los hilos invisibles del sionismo más escorado, no valoró, o tal vez si, presumiendo de su supuesta autosuficiencia energética, la reacción de los discretos dueños de la economía global, que no son otros sino los grandes tenedores de flota, los armadores. ¿Se buscaba dañar a China?, receptor del crudo iraní.

EE UU es una talasocracia naval, pero no tiene flota mercante representativa y, ¿es ese el Caballo de Troya que la administración Trump no sopesó a la hora de atacar Irán? Los buques mercantes son la hemoglobina de la economía.

Una mariposa bate las alas en Pretoria, y el efecto se siente en Jinamar. El paralelismo marítimo lo tenemos en el armador heleno cuyo petrolero AFRAMAX cargado, y también «retenido» off Ras-Tanura, Arabia Saudí, no puede ser fletado por un ente petrolero de Houston, para enviar un futuro flete de crudo a España. La lectura es doble. No se puede cumplir el contrato en curso, ni se puede optar al siguiente flete. Derivadas marítimas sin fin. Y esa es la dañina letra pequeña del llamado bloqueo del miedo que Irán, magistralmente, está sabiendo rentabilizar en el tiempo. Los buques están «atrapados» en las terminales de carga pérsicas. No pueden entregar su carga, y tampoco pueden, sus managers, firmar segundos fletes. Que tú tengas «autosuficiencia» energética no te hace inmune al escenario marítimo; más cuando tampoco controlas flota. Una lección del........

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