Pa’ Cabo Verde
Entre “que los desembarquen en Cabo Verde” y “al Gobierno de España le importa un pepino Canarias”, Clavijo y Rosa Dávila se han despachado a gusto.
Y, como era previsible, los esbirros de Coalición Canaria en los medios informativos y alguna voz jurídica, dispuesta a defender al presidente de Canarias, siguen y seguirán haciendo su trabajo. De justificar lo que a algunos canarios nos ha indignado y avergonzado.
Canarias es España y es Unión Europea. Y Cabo Verde, no. Y la lealtad institucional empieza por esta premisa. Ni siquiera voy a hablar de la nacionalidad de los pasajeros, mayoritariamente española y europea, ni a hacer comparación entre los sistemas sanitarios de ambos archipiélagos macaronésicos.
La “pertenencia” de Canarias a la UE es una realidad de extraordinaria importancia para nuestro Archipiélago. Y no se puede pretender ser Europa para las maduras y no para las verdes. Porque, como decía el inolvidable Pedro Molina Ramos, “los europeos son rubios, pero no son tontos”.
Algunos canarios, con permiso de los que pretenden apropiarse en exclusiva de Canarias y de lo canario -es el tic del autoritarismo de siempre-, creemos que la actitud de las Islas y de sus autoridades debe alejarse del patético victimismo, que son incapaces de no practicar cada vez que creen que les conviene, y debe ser digna: exigente y cumplidora. En suma, confiable. Digna, confiable y, por tanto, alejada de la peor versión del cambullonerismo a la que Clavijo and company son irremediablemente adictos.
La lealtad institucional no es un latiguillo que uno pueda usar así, en abstracto, para salir del paso. La valoración jurídica de cualquier episodio o acontecimiento no puede consistir en alegar principios abstractos. Requiere un análisis del caso concreto, de los actos de las........
