Hipótesis de trabajo
Esta vez hablamos del Gobierno, y ustedes, queridos lectores, se preguntarán: “¿De nuevo?”. Sí, de nuevo nos acercamos al Gobierno. Y lo hago porque toca, o mejor expresado aún, porque esta es la elección periodística, agarrada a la actualidad, al presente de las islas, aunque no sin dosis o efectos en el futuro inmediato, en la estela que siempre deja.
Estuve a punto de dedicar esta sección a otras cuestiones, también del Gobierno, ¡cómo no!, pero una señal secreta me indujo a eludir tal opción (hice caso al que me tendió esta maldita trampa).
Les cuento… Yo quería exponer algo mucho más aburrido, lleno de números y cifras que hablan de desastre en la gestión de lo público, pero no… Eso quedó en nada, abortado, como algunos aterrizajes de vuelos desviados a destinos más seguros.
Al final, influido por el que me puso la trampa, he optado por desarrollar una hipótesis (es solo una hipótesis, no se vayan a creer otra cosa) acerca de cuántas consejerías puede contener o contiene la aparentemente única Consejería: si solo una conducida o controlada por el consejero visible (o sea, una y solo una, nada más que una) o si, en cambio, hay o son al menos dos, por lo menos en la práctica.
Y me refiero en mi hipótesis, ya ustedes se pueden imaginar, a la existencia verdadera de aquélla, la aparentemente única, con quizá otra medio escondida en su interior, cada vez más perceptible en sus acciones y cada vez, ¡ojo, que es solo lo que parece!, menos bajo el control del propio consejero. Por lo tanto, me pregunto: ¿hay también una consejera en la aparentemente única Consejería? That is the question. Este es el núcleo, el punto de partida de mi........
