Un bocadillo, tres euros
Las siete de la tarde no es una hora agradable para la imagen que la calle Triana quiere proyectar últimamente, reemplazando comercios de toda la vida por tiendas de marcas de lujo, que incluso sustituyen a multinacionales que ya eran el síntoma de un problema, pero no tan grave como el que indica que ya incluso las tiendas están hechas a la medida de los visitantes con dinero. Pero ese es otro artículo.
Es una hora incómoda porque toda esa imagen choca de frente con el problema social de las personas, cada vez más, por problemas muy parecidos a los tuyos, que piden........
