La oportunidad histórica de la visita del Papa
La visita del papa León XIV a Canarias tiene un valor religioso, social, político y económico relevante en el contexto actual, marcado por conflictos internacionales y tensiones geopolíticas. Y es también definitivamente simbólica. Su presencia en este archipiélago atlántico va a permitir proyectar a las islas como un espacio históricamente vinculado a la convivencia, a la paz y al encuentro entre continentes y culturas, lo que contrasta con el clima de confrontación global. Tiene un especial significado para la comunidad católica en Canarias, pero va más allá.
Me gustaría destacar tres aspectos que me parecen de especial significado para nuestra tierra y que la visita papal proyecta al mundo: el ecumenismo y la multiculturalidad que nos representa, nuestra vocación de territorio de paz y la realidad de las personas migrantes que han llegado a Canarias -una ruta que le quitó el sueño a su predecesor, que llegó a recibir a migrantes que la habían cruzado- y las aviesas intenciones de Europa con respecto a la migración.
El ecumenismo y el pluralismo religioso son, sin el menor género de dudas, vías fundamentales para fomentar el diálogo entre culturas y avanzar hacia sociedades más justas e inclusivas. En territorios como Canarias, caracterizados por su posición estratégica entre continentes, la diversidad cultural y religiosa se convierten en una oportunidad para promover la convivencia, la cooperación y el entendimiento entre los pueblos. En este contexto, la presencia de un líder religioso de la dimensión de León XIV debe servirnos para proyectar y reforzar valores como la paz, la justicia social y la sostenibilidad. Lejos de ser un elemento de división, la dimensión religiosa puede actuar como un punto de encuentro capaz de unir a distintas comunidades en torno a objetivos comunes. Así, el diálogo interreligioso y cultural - el templo ecuménico de Maspalomas es un ejemplo pionero que singulariza la realidad multicultural de Gran Canaria-, no solo enriquece a la sociedad, sino que contribuye a construir espacios compartidos donde la fraternidad y el respeto se convierten en pilares fundamentales para el desarrollo de la humanidad.
Canarias ha protagonizado, también, diversos hitos históricos que reflejan una arraigada cultura de paz marcada por la negación de la guerra, la exigencia de una neutralidad real, la defensa del territorio y una clara voluntad popular de mantenerse al margen de........
