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Baloncesto Gran Canaria: solo cabe la unidad

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01.04.2026

El Club Baloncesto Gran Canaria constituye uno de los casos más singulares de desarrollo deportivo en el contexto del baloncesto español. Su evolución desde una iniciativa educativa hasta convertirse en una entidad consolidada en la élite nacional y con proyección europea refleja un proceso complejo en el que han intervenido factores deportivos, económicos e institucionales. En este recorrido, la capacidad de adaptación a las exigencias del deporte profesional, junto con el respaldo público y una gestión orientada a la estabilidad, han sido elementos determinantes.

El origen del club se sitúa en 1963, en el seno del Colegio Claret de Las Palmas de Gran Canaria. En este contexto, el baloncesto se introduce como una actividad formativa, vinculada a los valores educativos propios del centro. Durante más de dos décadas, el equipo, conocido como Claret Club de Baloncesto, desarrolla su actividad en competiciones escolares y regionales, evolucionando progresivamente hacia el ámbito federado. El crecimiento del nivel deportivo y la consolidación organizativa del club propiciaron su transición hacia estructuras más profesionalizadas.

El proceso de transformación se intensifica a partir de la década de 1980. El club se desvincula formalmente del entorno escolar, adoptando una estructura independiente que le permite competir en categorías superiores del baloncesto nacional. Este cambio supone el inicio de su profesionalización, aunque no exento de dificultades. Durante estos años, el equipo logra su primer ascenso a la Liga ACB, máxima categoría del baloncesto español, pero no consigue consolidarse de forma inmediata. La alternancia entre ascensos y descensos, unida a la dependencia de patrocinadores y a la limitada capacidad económica, refleja la fragilidad del proyecto en esta etapa

La conversión en Sociedad Anónima Deportiva en 1992 responde a la necesidad de adaptarse al nuevo marco legal del deporte profesional en España. Este proceso implicaba dotar al club de una estructura económica más sólida y transparente. No obstante, también puso de manifiesto las limitaciones estructurales a las que debía enfrentarse la entidad. La insularidad de Gran Canaria supuso un lastre brutal. Estas circunstancias derivaron en una situación económica delicada que amenazaba la viabilidad del club a medio plazo.

Ante este escenario, la intervención del Cabildo de Gran Canaria a mediados de la década de 1990........

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