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Garry Kasparov: Detener la putinización de EE.UU es la cuestión vital del momento

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03.03.2025

Desde que se retiró oficialmente del ajedrez hace 20 años, Garry Kaspárov, el genio de Bakú, se ha dedicado a dos pasiones arraigadas en su personalidad de competidor: la escritura y la política.

En este artículo, publicado por The Atlantic, Kasparov muestra sus hondas precupaciones por la encrucijada política y el futuro de Estados Unidos, partiendo de la experiencia vivida como ciudadano de Rusia bajo en manto dictatorial de Vladimir Putin. Y lanza un llamado urgente para ponerle freno a lo que considera una peligrosa putinización de la sociedad estadounidense, con inevitables secuelas para el mundo.

Siempre irreverente desde los tiempos de la Unión Soviética, siempre lúcido y desafiante de los retos, Kasparov formó el movimiento Frente Civil Unido y fue miembro de La Otra Rusia, una coalición que se oponía a la administración y las políticas de Vladimir Putin. En 2008, anunció su intención de presentarse como candidato en la carrera presidencial de Rusia de ese año, pero después de encontrarse con problemas logísticos en su campaña, por los que culpó a la “obstrucción oficial”, decidió apartarse de la carrera.

Tras las protestas masivas que sacudieron Rusia desde 2011, Kasparov anunció que había abandonado Rusia por temor a la persecución de sus enemigos políticos. Su activismo político ha sido una inpiradora fuerza global. A raíz de la guerra entre Israel y Hamás de 2023, pidió enérgicamente a la administración Biden la destrucción de Hamás y Hezbolá, y es un abanderado del cambio de régimen en Rusia e Irán.

Esta reflexión de Kasparov es una inestimable oportunidad para meditar y debatir sobre la candente actualidad política que atraviesa la nación americana, y CaféFuerte quiere participar en ese necesario debate con la mayor amplitud de voces y visiones.

LA PUTINIZACIÓN DE ESTADOS UNIDOS

Por Garry Kasparov*

Apenas ha transcurrido un mes del segundo mandato presidencial de Donald Trump y ya ha dejado claras sus principales prioridades: la destrucción del gobierno y la influencia de Estados Unidos, y la preservación de los de Rusia.

El lanzamiento de Elon Musk y sus cuadros de DOGE contra el gobierno federal, las amenazas a Canadá y a los aliados europeos y la adopción de la lista de deseos de Vladimir Putin para Ucrania y otros países no son acciones ajenas. Todas ellas son elementos estratégicos de un plan que resulta familiar a cualquier estudioso del ascenso y la caída de las democracias, especialmente la parte de la “caída”.

La secuencia me resulta dolorosamente familiar, porque marché por las calles mientras se desarrollaba el desplome democrático en Rusia a principios del siglo XXI. Con una coherencia despiadada y la aprobación tácita de los líderes occidentales, Putin y sus partidarios oligarcas utilizaron su poder, elegidos justamente, para asegurarse de que las elecciones en Rusia nunca volvieran a importar.

Por supuesto, las instituciones y tradiciones estadounidenses son mucho más fuertes que la frágil democracia postsoviética de Rusia cuando Putin sucedió a Boris Yeltsin, quien ya había hecho su parte de daño antes de designar al ex teniente coronel de la KGB como su sucesor en 1999. Pero quienes desestimaron mis advertencias de que sí, puede suceder aquí al comienzo del primer mandato de Trump, en 2017, se quedaron más callados después de la insurrección del 6 de enero de 2021, y ahora están casi en silencio.

La afinidad personal de Trump con los dictadores se hizo evidente desde el principio. Sus elogios a Putin y a otros líderes electos que se convirtieron en hombres fuertes, como el turco Recep Tayyip Erdoğan y el húngaro Viktor........

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