Una misión peliaguda
María Victoria Valdés Rodda
María Victoria Valdés Rodda
Autor(es): María Victoria Valdés Rodda
Un conglomerado humano del Sur Global en camino de ser importante actor mundial. Rusia y China, decisivos en ese objetivo a largo plazo
La Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) es un coloso en ciernes que anda dando los primeros 25 años, por fundarse el 15 de junio de 2001; en su núcleo central estuvieron China, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. Hoy en día se encuentran en su membresía Bielorrusia, Pakistán, India e Irán.
Hablamos de una coalición importantísima en el orbe, con el 40 por ciento de la población mundial, el 25 por ciento de su riqueza y un 80 por ciento de extensión en Eurasia. Sin duda, esas cifras denotan a las claras la relevancia actual. Sin embargo, el verdadero pulso está en sus intereses vitales en pos de un desarrollo alejado del egocéntrico paradigma occidental. Resaltan aquí los pesos pesados de Irán, India; pero, sobre todo, Rusia y China.
De la preeminencia de estos dos últimos trata este texto, pues cada vez que los colosos geoestratégicos proponen iniciativas o hacen declaraciones, la comunidad internacional presta atención: Este 1º de septiembre de 2026, en una nueva cita del grupo, el presidente chino, Xi Jinping, llamó a la OCS a “promover una globalización económica universalmente beneficiosa e inclusiva, consolidar la cooperación........
