Aprensión
María Victoria Valdés Rodda
María Victoria Valdés Rodda
Autor(es): María Victoria Valdés Rodda
“Juro por Dios que era un gato lo que se cruzó en mi camino. Ahora tendré mala suerte, y algo malo, muy malo”, musitaba mientras se apoyaba en el muro próximo al hospital donde acababa de tener la consulta. Una aprensión desmedida le hacía suponer cómo el felino, ese animal del Quinto Infierno, incidiría, aun de lejos, en el futuro diagnóstico.
Siempre había escuchado que eran la encarnación del Diablo y que incluso las brujas, de mujeres se trasmutaban en uno, haciendo el mal, hechizando hombres, destruyendo cosechas, y, lo peor, sin cazar ratones. Luego, deambulaban por nauseabundos y oscuros callejones: si toda la literatura universal lo relataba, ni qué decir del cine.
¿Sería cierto?, cavilaba mientras se llevaba la mano al pecho en un intento de frenar las taquicardias. Ay, cuánta calamidad la suya, si además del seguro negativo diagnóstico iría a padecer del corazón con lo........
