En Cuba siento que estoy en mi casa
En Cuba siento que estoy en mi casa
Autor(es): Irene Izquierdo
En su décima estadía en nuestro país –se niega a que lo llamen visitante–, el español Rafael Gómez, integrante del proyecto Martí ilumina los Cien años de Fidel, conversó con BOHEMIA acerca de la solidaridad, el amor y la necesidad de que el mundo comprenda que los cubanos tienen derecho a vivir en paz
Hombres como él son pilares de la solidaridad. En su adolescencia y juventud, Cuba era una incógnita, porque solo leía lo publicado por la prensa –no siempre de forma clara, precisa; el amor surgió después, cuando cubanos residentes allá, y no perdieron el vínculo con sus raíces, comenzaron a hablarle de la Revolución y a ofrecerle detalles que lo incitaban a querer saber más.
Rafael Gómez, Rafa, ciudadano español, de Extremadura, en su constante acercamiento estrechó vínculos con la Asociación de Cubanos Residentes en Extremadura (Ascuex) y, en especial, con su presidente, Ernesto Hernández Gordillo. “Sus informaciones y asesoría motivaron que en 2018 realizara mi primera visita a Cuba. Permanecí aquí 36 días. Entre las personas que conocí está Marisela Diago Puerto, con quien he establecido una relación madre-hijo que se ha fortalecido con el tiempo, por sus valores y sentimientos. Es mi consejera; de ella he recibido muy buenos consejos. El cariño entre nosotros es recíproco.
–¿Cómo apreciaste la realidad cubana en aquel primer viaje?
–Se fortalecieron mis sentimientos hacia Cuba y su gente. Al regresar a Extremadura comencé a ayudar desde las organizaciones de solidaridad. Entré en contacto con las asociaciones de cubanos residentes en España, especialmente con Bárbara Marín Prada, actual presidenta de la Federación que las agrupa (Facre), lo que implicó que ya no actuara solo en mi comunidad, sino en otros territorios del país, muy cerca de los cubanos. Como resultado, empezaron a invitarme a los eventos y, desde entonces, participo como uno más.
“Estuve en Láncara, Lugo, en la casa donde nació y vivió Ángel María Bautista Castro y Argiz –padre de Fidel y Raúl– el 13 de agosto de 2024, cuando se presentó el proyecto Martí ilumina los Cien años de Fidel, actividad con la que los cubanos residentes en el exterior y amigos solidarios iniciaron el homenaje por el centenario del máximo Líder de la Revolución. También participé, como invitado, en el XVII Encuentro de Cubanos Residentes en Europa (ECRE), celebrado en Roma a finales de octubre último”.
–¿Cuántas veces has estado en Cuba desde 2018? ¿Cuál fue el primer donativo que trajiste?
–Unas 10 veces, en períodos más cortos o más largos, y paso aquí las despedidas del Año Viejo. Lo he hecho, porque desde el punto de vista afectivo me siento dividido. No sé si permanecer en España o quedarme a vivir en Cuba. Cuando estoy allá echo de menos a esta Isla que me atrapa y aquí siento nostalgia por mis raíces. Después de tantos años creo que estoy “aplatana’o”, como dicen por acá. Y me place. Los cubanos tienen mucho de España y siento que vengo a mi casa. Muchos detalles del actuar de los cubanos son herencia peninsular: hablar alto, hacer las cosas en el último momento, en el último minuto y la cultura del refranero, son de allá.
“Mi primer donativo lo traje en plena pandemia; no fue institucional. Mis maletas estaban llenas de medicamentos para mis amistades. Una vez que contacté con organizaciones de aquí y de allá, la línea de trabajo estuvo más definida con la intención de romper el bloqueo. Trajimos agujas, jeringuillas, guantes, nasobucos y otros insumos.
“Trabajo por el incremento de la solidaridad es algo que hago desde el corazón, desde el amor que siento por ustedes. No he dejado de venir cada vez que siento la necesidad, no importa si son los buenos o los peores tiempos”.
–¿En qué consiste el proyecto Martí ilumina los Cien años de Fidel?
–Es muy amplio. En un primer momento se esperaba que durara dos años. La vida ha demostrado que, por sus objetivos y la gran cantidad de cubanos e instituciones que ha logrado aglutinar, puede ir más allá del 13 de agosto y trabajar bajo el precepto de que Martí siempre iluminó el pensamiento de Fidel.
“La solidaridad es nuestro estandarte, propósito en el que se ha logrado una hermosa unidad entre cubanos, tanto de los que viven en el exterior y no olvidan sus raíces, como con los que en esta nación caribeña que luchan a brazo partido por sortear las dificultades impuestas por el bloqueo de Estados Unidos, cada vez más fuerte.
“Una manera bien pensada de llevar a cabo acciones de hermandad muy concretas, que se ven en la práctica, no solo con donaciones hacia centros asistenciales de la salud, sino también en el sector educacional y entidades sociales. Después del devastador paso del huracán Melissa por la región oriental de Cuba, junto con el envío de medicamentos, de semillas para la agricultura, de insumos para los hogares donde residen niños sin responsabilidad parental, enviamos contenedores con ayuda –está claro que no toda la necesaria, pero siempre es algo– que contribuyera a paliar la situación creada. En ello debemos continuar trabajando.
“Es el proyecto que más ha aglutinado a las asociaciones fraternas con Cuba, de una manera muy bien estructurada, y totalmente abierto a las iniciativas que más contribuyan a comprender la realidad de esta nación y la resistencia de su gente. Antes trabajábamos muy dispersos, ahora estamos más unidos, gracias a la labor de Bárbara Marín –muy atenta a cada tarea por cumplir, sin importar las complejidades de cada momento–, de su equipo de trabajo y de las directivas de las asociaciones.
“Otro aspecto: como el propósito es rendir tributo a Fidel, pero también a Martí, desde los primeros momentos se crearon las condiciones para el arreglo de los bustos del Maestro en escuelas y centros laborales, junto con la siembra de rosas blancas, para lo cual se han proporcionado la pintura, los implementos –en los casos que lo requieran– y las semillas necesarias.
“Además de los centros asistenciales, a los que tradicionalmente les entregamos donativos, vale mencionar el humanismo que distingue al proyecto y la gran cantidad de personas de bien que lo integran. Ha crecido la incorporación de organizaciones, instituciones y personalidades cubanas. Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) están muy activos y ahora se sumó la Federación de Mujeres Cubanas (FMC)”.
–¿Cómo enfrentan la fuerte campaña de desinformación?
–Con más trabajo, con más solidaridad. Hoy, en cualquier agencia adonde acudes con la intención de reservar para viajar a esta tierra, te hablan de la crisis y te persuaden para que vayas a otros destinos, argumentando las dificultades económicas que enfrenta el país y, aun cuando no lo parezca, esa es también una forma de bloqueo. Aprovecho para recalcar la nefasta labor de los medios de prensa en contra de Cuba.
“De manera modesta deberíamos trabajar en nuestro propio modelo de comunicación a fin de que se conozca en su verdadera esencia y dimensión –por todas las vías posibles– nuestra labor. Hay una realidad: el espacio que dejemos libre siempre lo van a ocupar aquellos que niegan que hay asedio a este país, que el bloqueo ahoga y se dedican a desvirtuar la verdadera esencia de la solidaridad.
“En nuestro bregar es preciso reconocer la colaboración que siempre nos ha brindado el personal de la diplomacia cubana, los embajadores y los cónsules, en toda Europa, prestos a escucharnos y a dar la respuesta que proceda a las diferentes iniciativas que les planteamos, siempre con la solidaridad como estandarte”.
Cuba, España, solidaridad
Comparte en redes sociales:
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *
Comentario * document.getElementById("comment").setAttribute( "id", "a576f18e15fa8542bcd7160cb9c95f53" );document.getElementById("bbbbc10ea0").setAttribute( "id", "comment" );
Guarda mi nombre, correo electrónico y web en este navegador para la próxima vez que comente.
En la calle y… ¿sin llavín?
Equilibrios en la cuerda floja
Las cuitas de la bancarización
Cigüeña sin invitación
El parto de la previsión
El precio de la diversión
La impaciente búsqueda de la felicidad
Violencia social en Cuba: Entre la realidad y la idea
Reflexión de lo cotidiano
Como si el sol iluminara la noche
Contáctenos
Síguenos en nuestras redes
Síguenos en nuestras redes
Avenida Independencia y San Pedro. Plaza. La Habana. Cuba. CP: 10691. E-mail: digital@bohemia.cu
Diseñado por Fabián Cobelo y Desarrollado por Raúl Sánchez
