Corregir no basta
Pensemos en una pyme ficticia. “Limpia Todo” es una pequeña empresa que realiza trabajos de mantención para compañías de mayor tamaño. Termina un servicio contratado el 1 de junio. Sus trabajadores hicieron la pega bien, fueron trasladados al lugar, se compraron insumos y la pyme pagó sus remuneraciones, proveedores, cotizaciones e impuestos.
Sin embargo, no pudo facturar: primero debe esperar la recepción conforme, luego una validación interna y después la emisión de una Orden de Compra u otra autorización. Pueden pasar 30, 60 o incluso 90 días antes de que finalmente llegue esa OC y emita la factura. Recién entonces comienza a correr la Ley de Pago a 30 días. ¿Es justo? ¿Es letra muerta la ley? Parece que todas las anteriores.
Aunque “Limpia Todo” sea empresa imaginada, la situación descrita es real y nos ayuda a entender por........
