Lograr reactivar la economía y reducir la cesantía o sufrir la derrota
El presidente Kast enfrenta dos tareas de las que depende el futuro de su gobierno y, tal vez, también el de Chile: la reactivación económica del país y la reducción de la cesantía. Ambas deben concretarse antes de su último año de gobierno para hacer posible la continuidad de tres períodos de políticas liberales, condición que considera necesaria para el cumplimiento integral de su programa.
La reactivación económica y la disminución de la cesantía dependen de la puesta en marcha de inversiones nacionales y extranjeras destinadas a desarrollar proyectos que hoy permanecen estancados por la burocracia chilena. No basta con crear condiciones más propicias para la inversión privada; también es necesario que el Estado tome la iniciativa ofreciendo concesiones para el desarrollo de nuevos proyectos de gran envergadura.
En Chile existen innumerables oportunidades para impulsar un desarrollo rápido y sostenido. Por ejemplo, hay yacimientos minerales que permanecen inexplotados y que podrían licitarse para que inversionistas nacionales o extranjeros desarrollen esos proyectos. Ello permitiría generar mayores ingresos para el Estado, crear empleo, dinamizar las economías regionales y contribuir a una mayor descentralización del país.
Pero ello requiere iniciativas del presidente mucho más enérgicas que las que ha exhibido hasta ahora. Debe liderar con decisión este esfuerzo, alinear plenamente a su bancada parlamentaria en ambas cámaras y otorgar suma urgencia a las iniciativas destinadas a impulsar el crecimiento económico y la expansión del empleo que el país necesita con urgencia.
El presidente........
