El comienzo de una era de confrontación directa
La guerra contra la República Islámica de Irán y el colapso de las viejas ecuaciones en Asia Occidental
El ataque militar de los Estados Unidos de América y el régimen de Israel contra la República Islámica de Irán ya no es un escenario teórico; es una realidad que ha ocurrido y continúa. Lo que presenciamos hoy no son solo unos pocos ataques aéreos o intercambios de fuego limitados, sino la entrada oficial de la región en una nueva fase de confrontación abierta.
Esta guerra ha alterado viejas ecuaciones y ha puesto en tela de juicio muchas suposiciones previas sobre la disuasión, la seguridad y el equilibrio de poder.
Estados Unidos, que durante las últimas dos décadas ha invadido varios países bajo el lema de la “guerra contra el terrorismo” ha cruzado las líneas rojas declaradas y ha atacado directamente a Irán.
La experiencia de la ocupación de Irak y la infructuosa presencia en Afganistán demostraron que la intervención militar no solo no logra estabilidad, sino que propaga las llamas de la inestabilidad. Sin embargo, Washington ha vuelto a elegir el mismo camino, guiado menos por el cálculo racional y más por consideraciones políticas a corto plazo y demostraciones de fuerza.
Por otro lado, el régimen sionista, que durante años ha aplicado la política de “guerra entre guerras”, ha ido más allá de los ataques limitados y ahora ha lanzado operaciones más amplias contra Irán.
Con un largo historial de ataques preventivos contra el territorio sirio y constantes amenazas contra el Líbano, ha buscado extender el campo de batalla a las fronteras iraníes. El objetivo es claro: impedir la consolidación de la posición estratégica de la República Islámica de Irán en el orden regional emergente y desequilibrar la balanza a su........
