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Crónica de una identidad perseverante: la inmigración ucraniana a Argentina a 125 años de su inicio

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06.05.2026

Lejos de ser una mera nota de color en la historia migratoria argentina, el caso ucraniano ilustra cómo un grupo que llegó sin Estado propio logró reproducir y adaptar su identidad en un contexto nuevo.

La historia de la inmigración ucraniana en Argentina constituye un caso relevante de preservación identitaria a lo largo de más de un siglo.

Al cumplirse 125 años de los primeros asentamientos formales, el artículo de Serge Cipko —autor de Ukrainians in Argentina, 1897-1950: The Making of a Community (CIUS Press, 2011), entre otras obras— examina el proceso mediante el cual un grupo de inmigrantes, inicialmente registrados bajo categorías nacionales más amplias (rusos o austríacos), logró construir una de las comunidades de origen europeo del Este más organizadas del Cono Sur.

Con una población en torno a los 400.000 integrantes —incluyendo descendientes de distintas generaciones—, la colectividad ucraniano-argentina representa hoy un componente significativo de la diversidad migratoria argentina.

El origen: Una migración sin Estado

Para comprender la magnitud de la corriente migratoria ucraniana a Argentina, es preciso situarse en el contexto de finales del siglo XIX. Ucrania, como entidad estatal independiente, no existía en los mapas de la época, encontrándose dividida entre los imperios Austrohúngaro y Ruso. Esta realidad marcó el inicio de la diáspora: los primeros inmigrantes no llegaban a las costas argentinas con documentos ucranianos, sino como súbditos de las potencias que ocupaban sus tierras.

Cipko sitúa un hito fundacional: el 27 de agosto de 1897. En esta fecha, un grupo de familias provenientes de las regiones de Halychyna y Bukovyna se estableció en Apóstoles, en el entonces Territorio Nacional de Misiones.

Este asentamiento no fue azaroso; representó el inicio de la “cuna de la colectividad”. Sin embargo, el artículo rescata datos menos conocidos pero igualmente vitales e interesantes, como la llegada previa de cuatro familias en febrero de 1897 y el caso de un grupo de 34 familias del distrito de Buchach que se aventuró hacia el oeste, asentándose en la provincia de Mendoza.

Las cuatro grandes oleadas: Evolución y perfiles

En su artículo Cipko nos propone una periodización en cuatro fases, cada una con un perfil sociopolítico particular:

1. La Fase Pionera (1897–1914)

Durante este periodo, la migración fue mayoritariamente campesina. Entre 1857 y 1920, Argentina registró el ingreso de 163,862 “rusos” y 87,266........

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