El mar chileno como souvenir
Las actuales autoridades decidieron omitir estos inconvenientes, y optaron por hacer lo necesario para convencer al Congreso de que este tratado es “bueno y conveniente” para el interés del país.
Preocupación parece haber causado en el gobierno la intempestiva postulación de la ciudad china de Xiamen para acoger la “Secretaría” de la llamada “Convención de Alta Mar” (BBNJ por su sigla en inglés). Chile fue el primer país en ratificar ese instrumento multilateral.
A diferencia de la Ley/Estatuto Antártico -que durante años de trámites sufrió repetidas postergaciones y, solo in extremis, fue aprobada ante la inminencia de que el Senado Argentino aprobara una ley sobre plataforma continental que incluye cientos de miles de kms2 de territorio de la Región de Magallanes- en este caso bastaron menos de dos años desde la firma del Tratado de Alta Mar hasta que, tan temprano como enero de 2025, el Senado aprobara el texto “por unanimidad”. Este mes el tratado entró en vigor en Chile.
Se sabe que al interior de la Cancillería llamaron la atención una serie de aspectos complejos del BBNJ, especialmente en materia de potencial sobreposición de partes de su articulado sobre otros regímenes jurídicos, por ejemplo, aquellos construidos durante décadas de trabajo en organizaciones regionales de pesca. También, el régimen de la Autoridad de los Fondos Marinos que regula, entre otros aspectos, la minería submarina.
Pese a todo, las actuales autoridades decidieron omitir estos inconvenientes, y optaron por hacer lo necesario para convencer al Congreso de que este tratado es “bueno y conveniente” para el interés del país.
Otros expertos han agregado que no existe claridad (ni consenso) respecto de la forma en la que cada país aplicará aspectos centrales del acuerdo, por ejemplo, los relativos a los impactos ambientales en Alta Mar. Han recordado la diversidad de sistemas legales imperantes en el mundo, y las dispares capacidades que cada país posee para determinar tales impactos.
Los mismos expertos no descartan que, en la práctica, la implementación de la BBNJ termine, como el régimen sobre plataforma continental de la Convención del Mar, generando más disputas que soluciones.
Aun así, el gobierno y el Congreso aprobaron en tiempo récord este tratado multilateral, a diferencia de otros Estados costeros que, como Perú y Argentina, son importantes para nosotros. No es seguro que esos países........
