El conflicto "postergado" entre Europa y Rusia
La guerra europea postergada
Una de las conclusiones más citadas de Nicolás Macchiavello (El Príncipe, Cap. III) es aquella que -literalmente- afirma que “nunca debe dejarse empeorar un mal para evitar una guerra, pues al cabo no se evita, sino que solo se dilata en perjuicio propio”.
Originalmente la afirmación pretende contextualizar los errores cometidos en Italia por Luis XII de Francia, quien, en lugar de conquistar el reino de Nápoles, para evitar un nuevo conflicto, prefirió “dividirse el país” con España. Poco después la histórica desavenencia entre el rey francés y Fernando de Aragón (el Rey Católico) disolvió el acuerdo, y catalizó la continuidad de las “Guerras de Italia”, que en las décadas siguientes involucraron al resto de la “España unificada” y a las demás potencias europeas (incluidos el Imperio Otomano e Inglaterra).
Durante siglos invocada (por ejemplo, para referir a los Acuerdos de Múnich de 1938 en virtud los cuales, “para evitar una guerra”, Francia y el Reino Unido accedieron a que la Alemania nazi anexara parte de Checoslovaquia), en la actualidad la citada fórmula macchiavellica gana momentum, a propósito del reconocido fracaso de la “política europea de contención” respecto de la “Rusia de Putin”.
Esta semana, mientras la Unión Europea aprueba la 21ª batería de sanciones a Rusia, a todo lo largo del “flanco Oriental de la OTAN” se suceden los incidentes fronterizos. Sobre esto, hay que recordar que, en sentido longitudinal, dicho “flanco” se prolonga por unos 3.500 kilómetros, específicamente, desde el Mar Ártico a la frontera entre Turquía y Georgia, en la costa sur del Mar Negro.
En esa geografía se incluyen escenarios muy militarizados, por ejemplo, el conjunto del Mar Báltico, la frontera entre Rusia y los tres países bálticos, el enclave ruso de Kaliningrado, el denominado “corredor Suwalki” (que a través de Polonia conecta a dicho enclave ruso con Bielorrusia), además de la estratégica región del delta del Danubio, en la que confluyen las fronteras de Moldavia, Rumania y Ucrania (a unos 160 kilómetros de la estratégica cuidad de Odessa).
Junto con las habituales patrullas de bombarderos nucleares rusos en cielos de Europa Occidental y de aviones de combate realizando peligrosos sobrevuelos sobre buques de la OTAN (en el Báltico y en el Mar Negro), en el curso de los últimos meses se han repetido incidentes en sitios estratégicos como el canal de la Mancha, en el que un buque ruso realizó ejercicio con fuego........
