Los niños haitianos y la miseria política
Dos cosas deben quedar claras desde el comienzo.
La primera es que este caso hay que investigarlo hasta saber dónde y cómo está cada uno de estos niños, niñas y adolescentes. Toda irregularidad y toda responsabilidad tienen que establecerse. Si hubo negligencia, corrupción o delitos, tiene que haber sanciones. Hasta el último de ellos.
La segunda es que investigar no autoriza a inventar.
Lo que hemos visto es una de las expresiones más descarnadas de la miseria política. “Doscientos niños desaparecidos”, titularon algunos medios. El diputado Jorge Guzmán (Evópoli) esbozó que incluso podría haber una red de tráfico de menores. El diputado republicano Enrique Bassaletti fue más lejos y esbozó que incluso podría haber tráfico de órganos. Ninguno mostró una prueba, pero la película de horror ya estaba instalada.
Los antecedentes conocidos son bastante distintos. La Fiscalía señaló que no existe ningún antecedente de tráfico de órganos. El ministro de Defensa, Fernando Barros, afirmó que no hay antecedentes serios de tráfico de niños ni de prostitución infantil, y que ni siquiera existen elementos para sostener que estos menores estén desaparecidos. La Brigada de Trata de Personas de la PDI, en una denuncia anterior de Migraciones, concluyó que los antecedentes analizados no........
