Infraestructura que nos protege: la mejor defensa de nuestras ciudades es la naturaleza
Los intensos temporales que enfrentó nuestro país recientemente nos dejaron una lección empírica, invaluable y profundamente pragmática: la infraestructura natural de nuestras ciudades funciona, entrega seguridad a las familias y ahorra miles de millones al Estado en labores de reconstrucción.
Al observar las ciudades afectadas por anegamientos e inundaciones históricas, surge una constatación transversal. Los Estados modernos y con visión de futuro ya no planifican su desarrollo basándose únicamente en la capacidad de reacción ante la emergencia, sino en la gestión inteligente del riesgo territorial. Debemos asumir que el avance del cambio climático nos desafía con escenarios cada vez más extremos, los cuales ponen a prueba toda nuestra infraestructura pública.
En Chile, es justo reconocer que contamos con un punto de partida clave. La Ley de Humedales Urbanos nos ha entregado herramientas concretas para anticiparnos a estas crisis.
El caso de Valdivia —nuestra primera Ciudad Humedal de América Latina— es un ejemplo de........
