Marca España
Dieciséis años nos ha costado regresar al lugar en el que tan solo una vez en la vida habíamos estado, y lo hemos hecho de la mejor manera posible, ganando, convenciendo y demostrando que seguimos creciendo en un campeonato donde la exigencia aumenta con cada ronda. La calidad de los rivales incrementa al mismo ritmo que nuestro juego, y nosotros respondemos dando un paso adelante en cada partido.
Victoria de la Marca España, nos definió Tomás Tuchel como muestra de reconocimiento. Y podemos y debemos sentirnos orgullosos del estilo que hemos construido, de una identidad que nos hace diferentes y que vuelve a situarnos como un referente sobre el terreno de juego.
En una época en la que el fútbol se explica a través de umbrales de lactato, métricas del GPS y un sinfín de datos que dibujan el perfil del futbolista moderno, el verdadero crecimiento sigue naciendo de donde siempre nació, de la pelota. Porque, al final, todo empieza y todo termina en ella.
Y ahí se cimentó la gran victoria del equipo de Luis de la Fuente, en tener el balón. Cuando dos estilos se enfrentan, quien consigue imponer el suyo parte con una ventaja decisiva. Era el duelo entre la posesión y la transición, entre dos maneras distintas de entender el juego. Y salimos vencedores gracias a un plan de partido perfectamente diseñado y ejecutado.
Repetíamos alineación. Quedaba claro que contra Bélgica no había rotaciones por descanso. Pedri volvía a su rol en el banquillo, una decisión discutida en los mentideros futbolísticos previos al partido. Pero De la Fuente ha demostrado una y otra vez que, además de........
