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Crónica del pasado. 13 años

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05.03.2026

Crónica del pasado 1927. La devastadora tormenta sobre Puerto Cabello

Han transcurrido 99 años desde que, ocurrió la que quizás es la peor tragedia natural ocurrida en el litoral carabobeño. la extraña tormenta del 29 de octubre de 1927. Era todavía verano y no se esperaban mayores lluvias, pero a eso de las ocho de la noche de aquel último domingo de octubre comenzó a caer el aguacero torrencial sobre Puerto Cabello, El Palito, El Cambur, Trincheras. Fueron casi doce horas del tempestuoso aguacero. Pensamos que debía ser algo parecido a lo ocurrido en Vargas en diciembre de 1999, una Vaguada.

El inmenso volumen de aguas caídas del cielo saturó la tierra en las montañas, y los ríos de los caseríos, El Cambur y El Castaño se salieron de sus cauces; una espantosa avalancha de lodo y rocas inmensas destruyó todo a su paso, incluyendo siembras y humildes casas de los moradores del sector, que perecieron ahogados o aplastados junto a su ganado, y destruyó o dañó severamente varios puentes o viaductos del ferrocarril Puerto Cabello-Valencia. Catorce kilómetros de vías férreas entre Las Trincheras y El Palito fueron arrasados por la fuerza de la avalancha. El puente de Taborda quedó totalmente destruido y otros tres quedaron gravemente dañados.

Ocasión oportuna para recordar, recién llegado a Valencia, al propósito de ser abogado, me residencia en el Gimnasio de Baloncesto "Teodoro Gubaira", dormía debajo de las tribunas laterales, no poseía recursos para alquilar una residencia. Un domingo unos compañeros me invitaron, "Guaro vamos al rio el Castaño, yo, ni corto ni perezoso le consteste si va".

Allí fuimos, Orlando López, Luis "pichón" Hernández, Alberto, "el papi" Ojeda, Félix, Ramos, Saul Torres ( ), parroquia de Curarigua y el "Tira besito", Jorge. Nos llevamos la hoya, bolas, dominó y las cava con frías.

Decidimos echarnos un baño, dejamos la olla hirviendo a las orillas. Todo se tornaba tranquilo, sin ruido, unos chamos en el puente nos gritaron, "sálganse viene una crecida". Fue más rápido que ligero, de vaina no nos arrastró la silenciosa crecida.

La prensa de la época reseñaba: "La vía férrea quedó con la estructura........

© Aporrea