El costo humano de la política exterior estadounidense (sanciones unilaterales)
En agosto de 2025, la prestigiosa revista médica "The Lancet Global Health" publicó un estudio que debería haber sacudido los cimientos del debate sobre política exterior. Encabezado por el economista Francisco Rodríguez de la Universidad de Denver, junto a Silvio Rendón y Mark Weisbrot del Center for Economic and Policy Research, el trabajo analizó los efectos de las sanciones internacionales sobre la mortalidad en 152 países entre 1971 y 2021. Sus hallazgos son perturbadores.
En su estimación central, los autores encontraron que las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea desde 1970 están asociadas con 38 millones de muertes. En algunos años de la década de 1990, más de un millón de personas perdieron la vida a causa de estas medidas. (https://jasonhickel.substack.com/p/the-staggering-death-toll-of-western) Para dimensionar la magnitud de ese número: es más que toda la población de muchos países latinoamericanos, y representa décadas de sufrimiento sistemático e invisible.
Lo que distingue a este estudio de investigaciones anteriores es su rigor metodológico. Los autores aplicaron una variedad de métodos diseñados para abordar preguntas causales a partir de datos observacionales, incluyendo equilibrio de entropía, causalidad de Granger, representaciones de estudios de eventos y variables instrumentales. [The Lancet](https://www.thelancet.com/journals/langlo/article/PIIS2214-109X(25)00189-5/fulltext) No se trata, pues, de meras correlaciones: el estudio establece causalidad. Los hallazgos muestran que los efectos más fuertes corresponden a las sanciones unilaterales, económicas y específicamente estadounidenses, mientras que no se encontró evidencia estadística de efecto para las sanciones de la ONU. [The Lancet](https://www.thelancet.com/pdfs/journals/langlo/PIIS2214-109X(25)00189-5.pdf)
El impacto más cruel recae sobre los más vulnerables. Los niños menores de cinco años representaron el 51% del total de muertes atribuidas a las sanciones durante el período 1970–2021. La mayoría de las muertes, el 77% en ese mismo período, correspondieron a personas de entre 0 y 15 años y de 60 a 80 años. [CEPR](https://cepr.net/newsroom/new-study-estimates-over-half-a-million-people-die-each-year-due-to-unilateral-economic-sanctions/) Morir de hambre o por falta de medicamentos no genera titulares como una bomba, pero el resultado es el mismo.
El estudio también revela una tendencia alarmante: en 2021, el año más reciente con datos disponibles, las sanciones causaron más de 800,000 muertes. Varias veces más personas mueren cada año por sanciones que como víctimas directas de combates militares. [Al Jazeera](https://www.aljazeera.com/opinions/2025/9/3/us-and-eu-sanctions-have-killed-38-million-people-since-1970)
Venezuela representa uno de los casos más devastadores y cercanos de esta política. Las sanciones estadounidenses han causado algunos de los momentos más oscuros de crisis económica y humanitaria del país, y los críticos señalan que han incrementado las tasas de enfermedad y mortalidad, agravado el hambre generalizada y acelerado el colapso económico. [The Lancet](https://www.thelancet.com/journals/langlo/article/PIIS2214-109X(25)00189-5/fulltext) El sistema de salud pública es quizás el reflejo más crudo de este deterioro: la escasez de medicamentos alcanzó el 28,4% en 2024, y en varios hospitales no había tratamiento disponible para enfermedades tan básicas como diabetes, hipertensión o infecciones respiratorias. El 89,7% de la población depende de un sistema de salud público en el que ya no puede confiar. [Tricontinental](https://thetricontinental.org/newsletterissue/unilateral-sanctions-civilian-deaths/) El hambre, por su parte, afecta a aproximadamente el 40% de los venezolanos, y el Programa Mundial de Alimentos se vio obligado a reducir a la mitad sus operaciones en agosto de 2025 por falta de financiamiento. [People's World](https://peoplesworld.org/article/u-s-sanctions-kill-as-much-as-war/) Las consecuencias sobre la migración son igualmente dramáticas: para 2025, se estima que 7,9 millones de venezolanos, el 28,6% de la población, requieren asistencia humanitaria, y cerca de 7,9 millones han huido del país. [People's World](https://peoplesworld.org/article/u-s-sanctions-kill-as-much-as-war/) En 2023 y 2024, las autoridades fronterizas estadounidenses registraron más encuentros con migrantes venezolanos que con cualquier otra nacionalidad excepto México, y un funcionario del Departamento de Estado admitió que las sanciones iban a "triturar la economía venezolana hasta convertirla en polvo y tendrían enormes consecuencias humanas, una de las cuales sería la migración masiva". [The Lancet](https://www.thelancet.com/pdfs/journals/langlo/PIIS2214-109X(25)00189-5.pdf) Los venezolanos no huyen de abstracciones políticas: huyen del hambre, la pobreza y la desesperanza. [PubMed](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40712610/)
Informe CEPR (Weisbrot y Sachs, 2019) Center for Economic and Policy Research (Centro de Investigación Económica y Política)
Este es uno de los informes más citados y controvertidos sobre el tema, publicado por el Center for Economic and Policy Research.
Cifra estimada: El informe estimó que las sanciones impuestas por la administración Trump en agosto de 2017 fueron responsables de al menos 40,000 muertes entre 2017 y 2018. ( https://cepr.net/publications/economic-sanctions-as-collective-punishment-the-case-of-venezuela/)
Causas: El estudio argumenta que las sanciones redujeron la ingesta calórica de la población y dificultaron el acceso a medicamentos para enfermedades crónicas (VIH, cáncer, diabetes y problemas renales).
Población en riesgo: En aquel momento, advirtieron que 300,000 personas más estaban en riesgo inmediato por falta de tratamiento médico.
Estimaciones Acumuladas: Otras fuentes citadas en el marco de estos estudios, como el ex relator de la ONU Alfred de Zayas, elevan la cifra estimada para Venezuela a más de 100,000 fallecidos hasta el año 2020 debido al deterioro de la salud, la alimentación y los servicios básicos motivado a las sanciones unilaterales de EEUU a Venezuela. (https://venezuelanalysis.com/analysis/15128/)
Los propios documentos históricos de la política exterior estadounidense lo confirman. En el caso de Cuba, un memorando emitido en abril de 1960 instaba a tomar todas las acciones posibles para negar "dinero y suministros a Cuba, reducir salarios monetarios y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno." [Progressive International](https://progressive.international/wire/2025-08-02-pi-briefing-no-28-38-million-lives/en/) El objetivo declarado no era proteger a la población cubana, sino hacerla sufrir lo suficiente como para que se rebelara. Venezuela, Irán, Siria y decenas de otros países han sido sometidos a la misma lógica en décadas posteriores.
Las sanciones han sido presentadas históricamente como una alternativa "humanitaria" a la guerra, un instrumento de presión diplomática que evitaría el uso de la fuerza. Pero la evidencia acumulada desmiente esa narrativa con contundencia. Son, en esencia, un asedio medieval actualizado: se niega a una población el acceso a alimentos, medicamentos y recursos económicos para doblegar la voluntad de sus gobernantes. El problema es que los gobernantes rara vez son quienes mueren.
"Es inmoral e indefendible que una forma de castigo colectivo tan letal continúe siendo utilizada, y que encima haya sido expandida sostenidamente a lo largo de los años", declaró Mark Weisbrot, coautor del estudio. [CEPR](https://cepr.net/newsroom/new-study-estimates-over-half-a-million-people-die-each-year-due-to-unilateral-economic-sanctions/) La pregunta que queda en el aire es cuánto tiempo más el mundo tolerará que el instrumento que mata a 1,500 personas por día sea catalogado como una herramienta de paz.
El estudio de "The Lancet" no es un manifiesto político. Es ciencia. Y su conclusión es que las sanciones unilaterales, tal como han sido diseñadas y aplicadas, constituyen una de las formas más letales y menos visibles de violencia estructural en el mundo contemporáneo. Ignorarlo ya no es una opción intelectualmente honesta.
NO HAY NADA MÁS EXCLUYENTE QUE SE POBRE
