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Trump a su reflejo: "Si me sigues viendo con esa cara de cochino verraco te bombardeo maldito"

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14.02.2026

El mundo ha dado un vuelco total en el transcurso del segundo mandato de Donald Trump.

A lo largo de la historia, varios líderes han buscado dominar el mundo; entre ellos, Alejandro Magno, Julio César, Napoleón Bonaparte y Adolf Hitler.

En la era antigua: Alejandro Magno, conquistó desde Grecia hasta la India, buscando unificar el mundo conocido. Julio César, expandió el Imperio Romano, centralizando el poder. Gengis Kan, creó el imperio contiguo más grande de la historia. Tamerlán, conquistó gran parte de Asia Central y Oriente Medio.

En la era Moderna y Contemporánea: Napoleón Bonaparte, buscó dominar Europa a través de la expansión militar y el Sistema Continental. Adolf Hitler, buscó la hegemonía mundial para el Tercer Reich, desencadenando la Segunda Guerra Mundial.

Precisamente, desde la caída de Hitler se estableció una especie de equilibrio, pero no fue más que la repartición del mundo por parte de las grandes potencias aliadas de esa época. Luego se fueron creando ciertas organizaciones, donde en teoría, se notaba mayor equilibrio a nivel mundial y autonomía de todas las naciones; pero al llegar el segundo mandato de Trump pareciera estamos volviendo al reparto que desencadenó al finalizar la segunda guerra mundial, pero con el énfasis más marcado, de querer dominar el mundo, por parte de quien se considera la mayor potencia de la Tierra (USA), donde, en apariencia, nadie se atreve a enfrentarlos; los de mayor capacidad bélica son los Chinos, pero sus intereses son netamente comerciales y no les interesa ningún tipo de confrontación.

Llego Trump en su segunda etapa, enfrentando y amenazando a todo el mundo. Invadió Venezuela y secuestro nuestro Presidente. Amenazó a Petro, el presidente colombiano, y luego le dijo, si te portas bien caminaras a mi lado; amenazó a Lula y el brasileño no ha hablado más, amenazó a los Palestinos y les dijo que los iba a sacar de su territorio; amenazó a Canadá, México, Groenlandia, entre otros, manifestándoles que les quitara su territorio; amenazó a Corea del Norte y la más reciente amenaza fue a Irán, diciéndole que, si se meten con Israel, no le temblará el pulso para atacar su territorio. Bueno estamos ante un señor que, al ver su imagen en un espejo, sin percatarse que es él mismo, le dice: "Si me sigues viendo con esa cara de cochino verraco te bombardeo maldito".

Trump se compara, por la prepotencia, el narcisismo y el estilo elitesco, a Lex Luthor (el archienemigo de Superman). En esta serie televisiva, que conocemos desde la infancia, Luthor representa la ambición desmedida, la riqueza y el deseo de control absoluto, características que identifican al actual presidente norteamericano.

Los análisis políticos con el señor Trump tenemos que realizarlos por carambola, porque no existe una lógica jurídica, política, diplomática, económica, ni de ningún otro tipo, que nos permita decir: Trump hará tal o cual cosa, porque ha roto todos los esquemas y parece más bien un niño malcriado, que si le sacan el chupón llora, pero si se lo dan también.

No nos extrañe, que un día de estos se levante, se vea al espejo, saque un arma y se apunte diciendo: "muere maldito, te dije que no me vieras feo y lo volviste a hacer".


© Aporrea