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Rol y empoderamiento de la mujer en la actualidad, como sujeto matriarcal: avances y desafíos

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14.03.2026

El empoderamiento femenino en el siglo XXI, representa uno de los cambios sociales más profundos y transformadores de la historia moderna, definido como el proceso mediante el cual las mujeres adquieren o refuerzan sus capacidades, estrategias y protagonismo, tanto en el plano individual como colectivo, este fenómeno ha evolucionado de ser una demanda marginal, a convertirse en un pilar fundamental para el desarrollo sostenible global. En la actualidad, la mujer no solo busca la igualdad de derechos, sino que se consolida como un agente de cambio indispensable en todas las esferas de la vida pública y privada. Pero a pesar de los logros históricos, el panorama actual es paradójico: mientras un número sin precedentes de mujeres accede a la educación superior y a puestos de liderazgo, aún persisten barreras estructurales y tensiones, que aún frenan a nivel global la paridad real.

El liderazgo femenino en el sector social, se ha revelado como una pieza clave para la cohesión y el cambio sostenible. Las mujeres están transformando sus entornos mediante la creación de redes de apoyo y mentoría, como los grupos de apoyo, que fortalecen la colaboración y el intercambio de conocimientos entre líderes y lideresas. Iniciativas internacionales como "Mujeres en Movimiento" que busca fortalecer y promover el liderazgo de las mujeres en las ciudades; es una red, que cuenta con capítulos locales en México, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador y España, y ejemplifican cómo la participación femenina, en sectores tradicionalmente masculinizados, como el transporte y el urbanismo, permite construir comunidades más inclusivas y seguras.

Este empoderamiento comunitario de la mujer, se manifiesta en el fortalecimiento de liderazgos locales a través del intercambio de experiencias y la cooperación entre los sectores públicos y privados. Durante contextos críticos, como los procesos migratorios en América Latina, el liderazgo femenino ha sido identificado por organismos internacionales como la Organización Internacional de Migraciones (OIM), como un factor determinante para la gestión humanitaria y el orden social; en la actualidad las organizaciones, desde grandes corporaciones hasta pequeñas empresas, están integrando activamente a más mujeres, para generar igualdad de oportunidades y sistemas de reconocimiento equitativo.

La inclusión de mujeres en los campos de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, es un compromiso apremiante, para la innovación futura. Según datos de la UNESCO, actualmente las mujeres representan el 35% de los graduados en estas áreas y el 28% de la fuerza laboral técnica global. En regiones como América Latina, la sub-representación genera brechas significativas en el mercado laboral y en el desarrollo tecnológico.

Para revertir esta tendencia, se están impulsando pedagogías innovadoras, como el modelo "Maker", un enfoque educativo y social basado en el "hazlo tú mismo" y el "aprender haciendo" que fomenta la equidad de género, en la educación científica desde edades tempranas. Además, países como Colombia, han implementado leyes específicas para promover la vinculación de mujeres en programas de formación y emprendimiento tecnológico. 

En la familia contemporánea, el rol de la mujer ha trascendido de las funciones tradicionales de reproducción, para convertirse en un pilar de gestión, educación y transmisión de valores. El concepto de "matriarcado moderno", que se define como un sistema social o familiar, donde las mujeres madres, ostentan el liderazgo, la autoridad y la gestión económica, priorizando el bien común, la cooperación y la descentralización del poder, que se entiende como una sociedad maternal coevolutiva, basada en principios de equidad, justicia y liderazgo afectivo. En este modelo, la autoridad de la mujer es reconocida de manera natural, por su capacidad organizativa y su habilidad para humanizar el entorno familiar.

La realidad estadística, respalda esta centralidad destacando, que en los últimos tiempos, el número de hogares con jefatura femenina ha crecido significativamente, alcanzando millones de familias, donde la mujer es el principal sostén económico y emocional. Este nuevo "matriarcado" implica una redefinición de los roles de género, donde las tareas de crianza tienden a compartirse, aunque la mujer sigue siendo la custodia principal, de los valores de aceptación y respeto. No obstante, persiste la tensión del "patriarcado privado", una forma de dominación masculina, ejercida individualmente dentro del hogar, donde un hombre controla el trabajo y la movilidad de la mujer, donde las mujeres, sobre todo las más jóvenes, deben tratar constantemente, la defensa de su autonomía frente a las expectativas tradicionales del machismo tradicional.

El empoderamiento de la mujer en la actualidad es un proceso irreversible, aunque aún incompleto, por el momento. Los avances en educación y liderazgo empresarial, demuestran una capacidad superior para responder a entornos competitivos, y a la desproporción en el trabajo doméstico, que siguen siendo obstáculos críticos. El futuro del empoderamiento femenino, depende de la capacidad de las sociedades, para eliminar las barreras legales y estructurales, garantizando que el liderazgo de la mujer, tanto en la esfera pública, como en el núcleo familiar matriarcal, sea valorado y protegido. Consolidar a la mujer como un sujeto activo y transformador, no es solo una cuestión de justicia social, sino el único camino hacia un mundo próspero y sostenible, entendiendo que la prolongación humana, depende de la existencia digna de la mujer.


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