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Políticas activas y visibles de defensa del trabajador

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14.03.2026

En estos momentos críticos para Venezuela, la definición de las estrategias a largo plazo y conductoras de la acción a corto plazo son de fundamental importancia. Son muchas, con las cuales es necesario crear una estructura de relaciones, que en permita mantener su coherencia entre ellas y puedan todas dirigirse hacia el gran objetivo nacional de mantener a nuestro país como nación, independiente, soberana y prospera. En este sentido me permito mencionar la unidad nacional, táctica de la diplomacia permanente y la mejora, defensa y desarrollo cuantitativo y cualitativo del trabajador en Venezuela. 

En un contexto crítico como el que vive Venezuela, abordar el cumplimiento por los patronos de las normas y leyes de protección de los trabajadores es además de justo, necesario, ya que sobre los trabajadores se cimenta la construcción tantas veces propalada, de crear una nueva sociedad basada en diferentes formas de relación social, entre las que destaca las relaciones con el trabajador. Y cuando la situación económica está severamente asediada tanto interna como externamente incrementando la precariedad y los niveles de pobreza popular gracias a una hiperinflación provocada, se ha generado un ambiente laboral más frágil y complicado que puede ser propicio para abusos y violaciones de los derechos de los trabajadores. Se necesita demostrar que somos campeones en esa defensa. Podría estudiarse incorporar un bono de guerra por aguinaldo y otro por vacaciones. 

Se necesita para ello un liderazgo y un equipo comprometido al extremo con las luchas obreras que son la parte central de las luchas populares. Es necesario realizar un cambio de la noche al día, porque no los tenemos, a pesar de los deseos de todos de crear ese sistema de reivindicación y lucha política.

Y también hay que señalar a este respecto que los derechos de los trabajadores se debe ver además, para un gobierno que sueña con el socialismo, en dos direcciones no contradictorias, primero reconociendo que la riqueza que se crea en Venezuela no sale del petróleo, aunque el mercado diga lo contrario, sino de la fuerza de trabajo de sus trabajadores y del pueblo. Eso por una parte y por la otra parte está el derecho de los trabajadores de desarrollar su conciencia política para llegar a la dirección de los organismos e instituciones productivos y de la administración que es lo que se llama, tomar el poder politico y la conducción del estado.  Un paso avanzado hacia la sociedad socialista. 

También, bajando el tono, es esencial que las empresas, organismos y entes del estado cumplan con las leyes laborales que protegen esos derechos laborales. Este cumplimiento no solo significa adherirse a la normativa vigente, sino también adoptar una postura proactiva en la defensa y promoción del bienestar de los mismos. La relación capital trabajo debe ponerse en observación. Y también que los directivos de todas ellas respeten en su trato personal a los trabajadores, en el trato cotidiano muchas veces lacerante, pero con especial atención a las trabajadoras que pueden ser más vulnerables. 

Hay que lograr una cierta unidad de criterios, ya que solo con la visión conjunta del empresario con su conocimiento del mercado y los trabajadores con su compromiso personal y técnico, es que pueden desarrollarse tanto las empresas, las familias y el país.

Y esto evitaría que en medio de la crisis provocada en un 70% desde el exterior, muchas empresas pueden verse tentadas a recortar costos a expensas de sus trabajadores. Esto puede manifestarse en la desmejora en salarios, condiciones laborales inseguras, despidos injustificados y la falta de beneficios sociales. Si bien estas acciones pueden ofrecer un alivio temporal a las empresas en dificultades, a largo plazo, pueden resultar perjudiciales. El maltrato y la explotación de los trabajadores pueden llevar a un deterioro de la moral laboral, aumento del ausentismo y disminución de la productividad. Cuando los trabajadores se sienten valorados y protegidos, están más dispuestos a comprometerse y contribuir al éxito de la empresa.

Asimismo, en un país donde la confianza en las instituciones ha tenido que luchar por sobrevivir, resulta de prioridad mejorar la capacidad de gestión administrativa del Ministerio del Trabajo, MPPPST, a fin de lograr la agilidad en la solución de las problemáticas y derechos de los trabajadores cuando llegan a este nivel. Inclusive quien suscribe ha sufrido estas situaciones de retraso, ya que desde hace unos 10 años, he ganado un caso en todas las instancias pero Venezolana de Televisión, VTV, el canal 8 no cancela mis pagos. Esas son situaciones que no deben presentarse, para que los trabajadores se sientan atendidos y que sus derechos tiene peso y valor.

Además, el cumplimiento de las leyes laborales contribuye a la reconstrucción de un estado de derecho más efectivo, después de tantas agresiones para hacerlo disfuncional.  En ese sentido también es necesario revisar las leyes vinculadas a lo laboral a fin de determinar sus nudos críticos legales y modificarlas para hacerlas más sencillas y reivindicativas, y recojan el papel protagónico que se quiere para el trabajador, lo que contribuye a la creación de un clima de respeto y justicia que beneficia a toda la sociedad.

Es así que acentuar el cumplimiento por los empleadores, públicos, privados y colectivos de las normas y leyes de protección de los trabajadores es esencial no solo para prevenir abusos, sino también para contribuir al fortalecimiento de la economía y la sociedad. Al garantizar condiciones laborales justas y dignas, se promueve un entorno económico más saludable, se aumenta la confianza en el sector empresarial y se avanza hacia la recuperación del país. Es un llamado no solo a la responsabilidad del empleado y del legislador, sino también a la construcción de un futuro más equitativo y sostenible para todos los venezolanos.


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