La revisión de lo histórico concluye que en Venezuela debe suceder una dictadura complaciente con el agresor
Entre 1822 y 1825, los Estados Unidos entraban y salían de Cuba y Puerto Rico con el pretexto de capturar piratas, una causa noble entonces, como noble es ahora la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. En ese tiempo, las dos islas pertenecían al imperio español, que finalmente desbarataron en 1898, cogiéndose Puerto Rico y tratando de hacer lo mismo con Cuba hasta hoy.
Los Estados Unidos estaban entonces muy activos sobre el continente suramericano. Temerosos de que los europeos recolonizaran a América, proclamaron en 1823 ante su Congreso la famosa Doctrina Monroe: «América para los americanos». Como ocurre con el petróleo de Venezuela hoy (Trump), tenían entonces grandes planes para su futuro «patio trasero».
En 1833 y 1835 penetraron a Argentina y Perú, respectivamente, para proteger sus intereses durante sendas insurrecciones. En 1848 se robaron el 50% del territorio mexicano. Volvieron a «proteger» sus intereses en Argentina en 1852. A Nicaragua le tocó en 1853, donde también tenían intereses «en peligro». 1855 y 1856 fueron los turnos de Uruguay y Panamá, respectivamente, donde desembarcaron. En 1857 «protegieron» con tropas a Nicaragua del pirata William Walker. Volvieron con Uruguay en 1858. En 1859 obligaron a Paraguay a pedir disculpas ante una enorme demostración de fuerza porque le rasguñaron un buque de guerra en el río Paraná. En 1860 volvieron con Panamá-Colombia, durante unos relajos. Repitieron con Panamá en 1865, ahora para proteger a unos civiles........
