Hay que reconstruir la consciencia nacional
El dolor que hoy recorre las calles de nuestra patria no se puede medir únicamente en las toneladas de escombro que debemos remover, ni en el cemento que levantará de nuevo las edificaciones destruidas.
Miles de familias hoy lloran a sus muertos en un luto silencioso, mientras el país asume el titánico compromiso material de reconstruir cientos de estructuras dañadas.
Sin embargo, frente a la urgencia del bloque y el cemento, se alza una tarea todavía más imperativa y compleja: reconstruir la consciencia nacional. La herida más profunda, se encuentra en el alma colectiva de la nación.
No nos enfrentamos solo a una agresión económica o a focos de violencia física; nos enfrentamos a una inoculación sistemática de odio político. Es alarmante observar cómo sectores........
