Chávez humano
A los camaradas Presidente Nicolás Maduro y Primera Combatiente Cilia Flores, secuestrados por el gobierno estadounidense, por su valentía y dignidad en el empeño
de construir la Patria que nos legaron Bolívar y Chávez.
El legado de Chávez sigue vivo, vigente y pertinente…
¿Qué hacer? Y, aquí el reencuentro con Lenin no es casual. Queremos ser consecuentes con los camaradas a quienes dedicamos esta ponencia. Así como Lenin, en 1902 año en que publico su libro con este nombre, nosotros pensamos que una de las grandes reflexiones que debemos hacer los socialistas venezolanos, es cómo vamos a enfrentar el presente vivido y el presente por vivir. Cómo hacer para trascender todo reduccionismo y determinismo analítico. Cómo evaluar y redefinir la estrategia del PSUV como organización política conductora de la Revolución Bolivariana; pero, sobre todo, como hacerlo unidos.
Pues bien, déjenme decirles que yo soy optimista de que ello lo vamos a lograr. Los fundamentos teórico-políticos los tenemos. El pensamiento legado por nuestro Libertador Simón Bolívar, de su Maestro Simón Rodríguez, del General del pueblo soberano Ezequiel Zamora y de nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez son herramientas fundamentales para entender la Venezuela que tenemos y la que queremos construir.
De allí que el "Chavismo" sea una nueva forma de hacer política. La misma se expresa en el conjunto de reflexiones que han precedido el fraguado del proceso de transformación revolucionaria, que debe conducirnos a la edificación del nuevo Proyecto Nacional Socialista. El Chavismo es, asimismo, un ejercicio intelectual de alto contenido conceptual, a través del cual se desmonta toda una visión, toda una cultura, sustentada en la teoría de la "mano invisible" de Adam Smith, que colocó al mercado como el sujeto fundamental de la estructuración capitalista, que colocó la ética del mercado, como una ética absoluta. El Chavismo es un reto a partir del cual estamos edificando un nuevo modelo de sociedad que se estructura desde una lógica opuesta a la establecida por la hegemonía del imperio; una nueva forma de vivir, pensada desde Venezuela y para otra Venezuela; una forma de sociedad que trasciende la modernidad occidental, que supera la modernidad capitalista. El Chavismo es la formulación de un proyecto social para el presente, para lo cual es necesario crear una nueva fuerza social. El Chavismo es la construcción de una sociedad guiada por el principio de la solidaridad humana, antes que por el lucro individualista; sociedad en la cual, los grupos sociales al unirse y funcionar como pueblo, puedan modificar la estructura política de la sociedad. Es por ello que, el "Chavismo" imagina al Socialismo como un proceso de rupturas, no sólo con el sistema capitalista, sino con quienes se han creído dueños de un modelo único de esa formación social. El Chavismo, para decirlo con Gramsci, es un proyecto que trata de hacer coincidir a la "sociedad civil" con la "sociedad política", para la conformación de una nueva "alianza social" que se desplace al "terreno de lo ético y lo cultural"; ya que, lo que la hegemonía construye, "es una verdadera comunidad de valores", una "voluntad colectiva"; y es allí, precisamente, donde se construye el "bloque histórico" de una formación social determinada, en el marco de sus particulares relaciones sociales, económicas, culturales y políticas. El "Chavismo" es un nuevo Socialismo, es un nuevo proyecto sociopolítico, cuya posibilidad de hacerlo realidad está determinada por el hecho de entender que los movimientos sociales emergentes, la comuna, el consejo comunal, la ciudad comunal, el Estado comunal, son los pilares fundamentales del poder popular para la construcción de la democracia participativa y protagónica.
El "Chavismo" es una reflexión crítica profunda sobre los fundamentos de la democracia liberal, ya que entiende a la democracia como un "proyecto de identidad ética"; por lo que, construir una nueva democracia, que tenga como marco de referencia la relación entre la ética y la política, requiere conocer que es lo que queremos hacer y cómo hacer para que la democracia sea un proyecto de vida para un colectivo social. El "Chavismo" es, asimismo, una reflexión sobre la necesidad de vivir libremente, sin represiones; de decidir sobre el modo de existencia de nuestro país, lo cual constituye "el hecho social y cultural más significativo de nuestro tiempo, la aspiración y el derecho más legítimo a los ojos de nuestros contemporáneos". El "chavismo" es la conformación de un nuevo ethos cultural venezolano, el empoderamiento del venezolano como sujeto fundamental de la sociedad, el agigantamiento del sentimiento de solidaridad, de amor al prójimo, de respeto al otro, el acto humano humanizado al infinito. Razones estas que hicieron posible que el "Chavismo, como legado de Hugo Chávez, esté presente en los venezolanos. Así como en millones de habitantes de otras latitudes que han visto en él un faro de redención para alcanzar una vida feliz, con justicia social, profundamente solidaria, de seres iguales. Es por ello que, la batalla para la construcción del Socialismo Bolivariano no es cosa sencilla.
El Socialismo Bolivariano es una obra de arte
Consciente estamos que éste texto, desde su enunciado, es, en sí mismo, polémico. Y lo es porque, el Socialismo Bolivariano, lo vemos desde una nueva perspectiva, como un nuevo socialismo. Nosotros que, por tantos años tuvimos como modelo de socialismo el heredado de la III Internacional Comunista, al pensar en un socialismo distinto seremos acusados de herejes, revisionistas, claudicantes, y hasta de traidores por aquellos que siguen anclados al estalinismo como modelo único de socialismo. Sobre todo, si este nuevo socialismo reivindica los principios de la revolución francesa de 1789: libertad, igualdad y fraternidad, los cuales fueron execrados del "verdadero" vocabulario revolucionario; aunque, para ser benevolentes, digamos que les fueron concedidos, regalados, otorgados al pensamiento capitalista quien se apropió de ellos y, ha obtenido de su uso una enorme "plusvalía".
Simón Bolívar, nuestro Padre Libertador, cuyo pensamiento es el alma y fundamento de la Revolución Bolivariana hizo de estos principios los elementos teórico-conceptuales que guiaron su gesta libertadora de nuestra América. Y, nuestro Comandante Eterno, Hugo Chávez, los internalizó, y nos los "metió", con tanta pasión, profundidad y amor, que son la guía que inspira, motiva y da fuerza a la revolución venezolana iniciada en 1999.
Por lo que, la edificación y consolidación de la sociedad socialista debe hacerse a partir de nuevos elementos de análisis. De una mirada que le confiera a la presencia del ser humano en el universo una nueva dimensión. Que entienda que, como lo ha afirmado Humberto Maturana, biólogo-filósofo chileno, el trabajo no es la única actividad en el desarrollo humano. Sino que, junto a él, o con él, el ser humano ha tenido, y tiene, otras preocupaciones que inciden en su formación y conformación, como son las emociones las cuales le permiten conocer, pensar, actuar y relacionarse.
Entre ellas, el afecto, para el desarrollo del ser humano, como individuo y como ser social, es una emoción trascendental. Afecto y amor son complementarios, no pueden ser separados porque son la base a partir de la cual se estructura nuestra consciencia y nuestra forma de ser. De allí que, para hacer realidad la edificación y consolidación del Socialismo Bolivariano, debemos conocer qué somos como nación y cómo pueblo. Necesario es, en ese sentido, saber cómo se fraguó la formación social venezolana, saber que significa ser venezolano, conocer cómo y por qué se han producido los cambios que hemos vivido; pero, sobre todo, qué debemos hacer para lograr alcanzar la igualdad, la libertad, la felicidad del pueblo venezolano.
Para ello, es necesario introducirnos en la búsqueda del alma de lo que somos y queremos ser. Gabriel García Márquez, nos invitó a desentrañar las crónicas que, el navegante florentino Antonio Pigafetta, escribió a su paso........
