menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El tamaño de la traición

10 0
04.03.2026

El tamaño de una traición se mide en años de vida y quizás se hereda, algo como la venganza de las erinias, que no tiene fin hasta que acaba con toda una estirpe. Así de íntima y torva es la traición de los Rodríguez y de Diosdado, es como un vicio, se volverá ansiedad mientras vivan. Afortunadamente hay una realidad que se impone sobre el arrepentimiento del traidor, es casi biológica, es fatal, y es que al traidor nadie lo quiere, ni el amigo traicionado, ni el enemigo al que le sirve, no es difícil pensar cuál es su trágico final.

El mundo capitalista crea todos los males sociales ¿quién puede creer que en su desarrollo está la solución a los problemas que él mismo crea? Una sociedad que tiene como estímulo espiritual la codicia y un egoísmo ruin no va acabar nunca con el hambre, la pobreza, la explotación, el desempleo, las enfermedades, la exclusión, la miseria. El capitalismo se alimenta de su moralismo pequeñoburgués, la desigualdad y concentra la riqueza, es el verdadero estímulo de las guerras modernas.

Parece que esta crisis de conciencia no ha conmovido en nada la propia de sus protagonistas. Hay una guerra desatada por motivos comerciales, produciendo muerte y destrucción, sin embargo nuestros líderes (nuestros por ser cortés) siguen promoviendo el desarrollo y la competencia capitalista, cuando todo esconde ambiciones personales, soluciones a propias apetencias e intereses. Delcy Rodriguez apuesta por los que más tienen y pueden, se asocia con fedecámaras y conindustria y negocia NUESTRO PETRÓLEO con el imperio voraz, como si ella fuera la dueña de nuestras necesidades, sin preguntar a nadie, mintiendo y todavía manipulando junto a Diosdado Cabello la figura de Chávez. El hermano Jorge defiende la destrucción de la esperanza socialista justificando la derogación de las leyes chavistas que reafirman en su letra nuestra soberanía. Diosdado Cabello sigue peleando con María Corina Machado como un novio malquerido y el pusilánime de Padrino López no da la cara; además de que no pudo dirigir sus armás en contra del enemigo, miente cuando dice que nunca lo hará en contra del pueblo, sin embargo ese será su destino, por voluntad del jefe del comando Sur de EEUU: garantizar la paz de los ricos en falsa democracia.

Resumiendo, tenemos un gobierno acallado que se cambió de bando, tutelado por Estados Unidos; un pueblo humillado, mendigando, indiferente a casi todo, resignado al fracaso, deprimido, un ejército de papel, y a los oportunistas de siempre merodeando el poder como moscas a la mierda, dando codazos para participar en las próximas elecciones. El resto es propaganda, publicidad, puro deseo y mareo.

El gobierno de la encargada Delcy restaura la Venezuela de Rómulo Betancourt y Caldera, con la economía y la sociedad de Juan Vicente Gómez. Los Rodríguez dejan la mesa servida a los Estados Unidos, al imperio, que hasta hace unos meses era retado a muerte por Padrino Lopez, para que controle el país. Pero el problema sigue siendo el mismo: borrar nuestra historia de la memoria colectiva, nuestra herencia, además de derogar o acabar con la constitución bolivariana y cambiar la bandera de las ochos estrellas, que tanto molesta a los nostálgicos.

El ejemplo de la resistencia de Irán es tan aleccionador que la cancillería de Venezuela se vió obligada a callar sobre el vil y traicionero ataque de Israel y USA al país persa, y luego fue obligado a condenarlo por atacar las bases de sus enemigos en los países vecinos. El gobierno de Venezuela cambió de bando en menos de dos meses. La traición es trágica de sí.

La grandeza postrera de Bolívar y de Chávez volverá y no perdonará a los felones de la patria y de la esperanza socialista, la historia se repite en forma de espiral hasta que se acabe la humanidad, y ninguna de sus vueltas perdona la felonía y la cobardía. Y las moscas y los cobardes son seres de un día.


© Aporrea