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Como una Medalla de Honor delató la mentira de una victoria sobre Venezuela…

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11.03.2026

«La supuesta grandeza de los poderosos no es más que una ficción creada por nuestra propia disposición a disminuirnos ante ellos.» LEÓN TOLSTOI, La Guerra y la paz

El Bohemio olía a tinta fresca y a miedo. Sobre la mesa del rincón, Anacleto no tenía recortes esta vez. Tenía una hoja impresa, la transcripción del discurso de Trump, con una frase subrayada en rojo sangre que parecía palpitar: «Nos costó. Casi no lo logramos». El ventilador giraba lento, como si también él quisiera escuchar con atención antes de mezclarse en el asunto. El pichón de periodista irrumpió con el teléfono caliente, pero esta vez no traía un video. Traía una confesión. «Anacleto, ¿ya lo leyó? ¿Lo dijo? ¿De verdad lo dijo?» Anacleto se tomó su tiempo para responder. Hizo girar la tacita entre sus dedos observando la negrura del café. «Camarita, el poder siempre habla con dos voces. Una para la multitud, alta y vibrante. Y otra, un susurro que solo se oye cuando se equivoca de guion. Trump no confesó; se traicionó. Así que no es increíble; es inevitable. El poder, cuando miente demasiado, acaba por creérsela. Y en su arrogancia, olvida las líneas del guion. La frase no es un error, es un lapsus de la realidad, es el cuerpo del soldado herido gritando más alto que la voz del presidente». El viejo periodista, con esa intuición de sabueso que dan los años, intervino: «Y para tapar ese grito, trajeron a un ‘héroe’. ¡Un héroe inválido! Le dieron la Medalla de Honor a un suboficial llamado Eric Slover, de los "Night Stalkers", que piloteaba un Chinook cuando lo destrozó el fuego enemigo. Lo que no se dijo es que esa medalla no es un trofeo de victoria. Es la factura de la batalla; es la prueba irrefutable de que hubo una batalla; es la firma del pedófilo anaranjado en la confesión de su propia mentira.» «Exacto, camarita», continuó Anacleto, señalando la frase subrayada con la colilla humeante. «Y esa factura la pagó la resistencia. Lo que el guion oficial describía como un paseo militar fue una operación a punto de ser devorada. De hecho, una operación que estuvo al borde del fracaso. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana y los asesores cubanos les dieron una lección que no esperaban. Y esa lección tiene un nombre y una pierna de menos: Eric Slover. La frase de Trump no es un detalle. Es el epitafio de su propia mentira.» La profesora, que hojeaba un tratado de derecho internacional con una precisión de archivo, levantó la vista. «Y mientras tanto, la ficción jurídica. Trump habla de victoria, pero la Carta de las Naciones Unidas sigue ahí, prohibiendo el uso de la fuerza; bombardean Caracas, secuestran a un jefe de Estado, y lo presentan como una operación contra el narcotráfico. Es el lenguaje del verdugo burocrático: cambia el nombre del crimen y cree que la víctima dejará de estar muerta». El coronel retirado, hasta ahora callado, gruñó: «Mienten con la ley, mienten con las palabras. Bombardean Caracas,........

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