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¿Codicia extractivista, HAARP, o falla natural?: el doblete sísmico que desnudó nuestras certezas

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26.06.2026

«La diferencia entre un investigador y un creyente, es que el primero mantiene la puerta entreabierta. No la cierra con candado, ni la derriba a martillazos. Observa quién entra por ella y qué pruebas trae en las manos.» ANACLETO

El ventilador de El Bohemio giraba más lento que de costumbre. No era una avería. Era que el peso de la noticia parecía haberle contagiado su pesadez al mecanismo. En la mesa del rincón, Anacleto había desplegado un mapa geológico de Venezuela, con las fallas de Boconó y San Sebastián marcadas en rojo. A su alrededor, el pichón de periodista, la profesora, el coronel retirado, el boticario, el viejo periodista y Carmen esperaban. La tertulia tenía ese aire de las conversaciones que no se miden por la hora, sino por la hondura.

El pichón de periodista fue el primero en romper el silencio. «Anacleto, dos terremotos. 7.1 y 7.5, separados por apenas 39 segundos. Epicentro en Morón, costa de Carabobo. Edificios caídos en Caracas, La Guaira declarada zona de desastre, más de 164 fallecidos confirmados y subiendo. ¿Qué está pasando? ¿Es natural o hay algo más?»

Anacleto no respondió de inmediato. Encendió un cigarrillo con esa parsimonia de quien sabe que las preguntas grandes no se responden con prisas. Exhaló el humo hacia el techo y lo vio deshacerse contra las aspas. «Camarita, eso es lo que estamos tratando de averiguar: si ha sido producto de una falla natural o si ha sido obra de la mano peluda codiciosa gringa. Lo que sí sabemos, camaritas, es que el primer sismo fue un premonitor, un "foreshock", que liberó energía pero no toda. El segundo, el principal o "mainshock", fue el golpe definitivo. Dos impactos en menos de un minuto. Es como si la tierra hubiera decidido dar dos trancazos seguidos, sin dar tiempo a reaccionar.»

La profesora, con esa precisión de archivo que la caracteriza, desplegó un informe del Servicio Geológico de Estados Unidos. «El epicentro exacto del primer sismo fue a 21 kilómetros al oeste de Morón, con una profundidad de 13 kilómetros. El segundo, a 16 kilómetros al suroeste de Morón, con una profundidad de 10 kilómetros. La energía viajó horizontalmente, golpeando Puerto Cabello, Valencia, Maracay, y entrando a Caracas con un efecto de amplificación en el valle. La Guaira, camaritas, ha sido declarada zona de desastre por los desprendimientos masivos. Caracas no sentía un sismo así desde 1967.»

El coronel retirado, con su voz grave, se inclinó sobre el mapa. «¿Y esto es normal? ¿Dos sismos tan fuertes en el mismo lugar con tan poca diferencia de tiempo?»

«Es un "doblete sísmico", coronel» respondió Anacleto. «La falla de Boconó, que corre a lo largo de los Andes venezolanos, se conecta con el complejo de fallas de San Sebastián. Es como una cuerda tensa. Cuando una sección se rompe, la tensión se transfiere al tramo siguiente. Y si ese tramo ya estaba al borde, explota. Turquía vivió algo similar en 2023: un sismo de 7.8 seguido por otro de 7.5 horas después. Japón, en 2016, también tuvo un doblete. No es raro, camaritas, pero es devastador.»

El boticario, fiel a su papel de ingenuo estratégico, movió la cabeza. «Pero he oído hablar del HAARP. De que esas ondas de radio pueden provocar terremotos. ¿Es cierto?»

Anacleto no respondió de inmediato. Se tomó un momento para encender otro cigarrillo, como si la pregunta mereciera una pausa más larga que las anteriores. Exhaló el humo lentamente y, cuando habló, su tono no era de desdén, sino de una paciencia reflexiva.

«Boticario, la pregunta no es si es cierto. La pregunta es por qué tanta gente cree que podría serlo. Y la respuesta, camaritas, no está en la física. Está en la historia.»

El viejo periodista, que había estado en silencio, levantó la cabeza. «¿Cómo así, Anacleto?»

«Mire, camarita: Estados Unidos ha mentido tanto, tan descaradamente, que la gente ya no cree ni en la llegada a la Luna. Han mentido sobre armas de destrucción masiva en Irak, han mentido sobre la inofensividad de sus investigaciones, sean físicas o químicas, han mentido sobre la existencia o no de seres extraterrestres, han ocultado información sobre el Triángulo de las Bermudas.» Bajó el volumen de su voz como para darle cierto aire misterioso y cómplice «Y hasta las potentes lluvias que siguieron al derribo de sus radares en las bases del Golfo Pérsico han sido objeto de sospecha. No son pruebas, camaritas.........

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