El desastre ha sido bestial
Reconstruir Venezuela no es una tarea fácil; es titánica. La destrucción física ha sido monumental, algo, que pese a ser evidente, es negado e ignorado por una parte de quienes nos gobiernan y sus fanáticos seguidores. Otrora grandes empresas estatales han sido reducidas a escombros, saqueadas, desmanteladas, destruidas en tal forma, que sus nombres ya dicen poco y ni siquiera sus recuerdos persisten, más allá de quienes son hoy sus víctimas: los trabajadores que en algún momento las hicieron poderosas, útiles y respetadas. Y esto no es una exageración de una mente opositora empeñada en negar los logros del "socialismo del siglo XXI". Ese supuesto socialismo, con la ayuda de la oposición violenta sancionadora, las acabó, las exterminó y hoy se prepara para venderlas como chatarra. No otra cosa es lo ocurrido con PDVSA y la CVG, que requerirán inversiones gigantescas para ser rescatadas, que serán obtenidas mediante alguna forma de privatización.
Vimos cómo se deterioraba el Metro de Caracas, una empresa de transporte masivo muy exitosa de la mal llamada cuarta república, y ejemplo claro de que el Estado, si se lo propone con seriedad, es también un buen empresario. No sólo........
