El fascismo comunicacional de una falsa revolución
En sociología y psicología política existe un principio muy conocido que consiste en adjudicar al adversario errores, defectos y comportamientos reprochables propios. Se trata del principio de transposición o proyección psicológica. Por ejemplo, durante décadas el chavismo-madurismo llamó a sus rivales apátridas, cachorros del imperio y agentes de la CIA, entre muchos otros calificativos. Pero existe un epíteto que se convirtió en uno de los favoritos del aparato político que ha controlado el poder en Venezuela durante estos 27 años: ¡Fascistas!
Sin embargo, la realidad golpeó a la oligarquía roja rojita cuando el 3 de enero un ataque aéreo estadounidense capturó al dictador Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Ese día los "revolucionarios" se mostraron serviles a Washington y obedientes a cualquier lineamiento de la Casa Blanca.
Resulta claro que el rodrigato es lacayo del imperialismo y un factor operativo de la CIA. De hecho, el director de la agencia de inteligencia de los Estados Unidos, John Ratcliffe, se reunió en Miraflores con Delcy Rodríguez a pocos días del bombardeo.
En cuanto al fascismo, esta ideología política parece ser la guía de la mal llamada revolución. Incluso me atrevo a decir que el Partido Socialista Unido de Venezuela debería llamarse Partido Nacionalsocialista Unido Contra Venezuela. Es que cada acción que toman los jerarcas de esta organización atenta contra los intereses nacionales, comenzando con la fusión de partido, gobierno y Estado, eliminando cualquier tipo de autonomía o disidencia. La captura de todos los espacios de la vida pública también ha abarcado el espectro mediático, donde existen figuras que podrían tener sus "personajes espejo" en el siniestro III Reich, como veremos a continuación en este ejercicio de imaginación sociopolítica.
Cancerberos del fascismo
Lo primero que debemos indicar es que Miguel Ángel Pérez Pirela, como ministro de........
