China, Venezuela y el interregno
Soberanía, petróleo e intereses.
" El agua adapta su curso a la naturaleza del terreno por el que fluye; así el estratega obtiene la victoria según el adversario al que enfrenta."
Sun Tzu, El arte de la guerra.
Contra todo pronóstico, China habló de Venezuela en las Naciones Unidas con una claridad que no admite la lectura desde la tibieza, ante el Consejo de Seguridad.
Su representación condenó el uso de la fuerza, denunció la vulneración de la soberanía venezolana y exigió respeto a la Carta de las Naciones Unidas. Beijing sostuvo que ninguna potencia puede imponer su voluntad, decidir por la fuerza el destino de otro país o pretender colocar sus normas internas por encima del derecho internacional. Su posición fue firme: América Latina y el Caribe deben ser preservados como lo que son; un territorio de paz.
Poco después, al referirse a los acuerdos económicos entre China y Venezuela, sus voceros fueron igualmente explícitos: la cooperación bilateral está protegida por el derecho internacional y por las leyes de ambas naciones; por ello, los derechos e intereses legítimos de China en Venezuela deben ser salvaguardados. Lejos de ser una contradicción, ambas afirmaciones revelan la naturaleza concreta de la política internacional, China defiende la soberanía venezolana porque rechaza que una potencia externa pueda intervenir, reordenar recursos, modificar gobiernos o desconocer contratos a su conveniencia. Pero también la defiende porque posee intereses energéticos, financieros,........
