menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Las mil caras de la camaleónica

44 1
01.02.2026

No les voy a mentir. Delcy Rodríguez me intriga y fascina a la vez, no precisamente porque la admire. Dios me libre de tal salvajada. Me fascina porque es camaleónica, despiadada y maquiavélica. Respira traición y mentira a tal punto que sospecho, ya olvidó cuál de sus mentiras era la verdadera; además hay que reconocerle cierto talento, el de manejar simultáneamente tantas mentiras contradictorias sin volverse loca. Es un don horrible, sí, pero un don al fin.

Solo imaginen el panorama silencioso, denso y sombrío de la sala, aquel cinco de enero posterior a la captura de Maduro, sentada en Miraflores dirigiendo su primer gabinete como presidenta interina. Los ministros la observan, algunos con evidente miedo, miradas esquivas y recelo. Pero todos, absolutamente todos pensando exactamente lo mismo: ¿Cuándo me toca a mí?

Delcy no es una persona, sino un catálogo de personajes. A Washington le sonríe y es sumisa. Fíjense que Trump la ha considerado “una persona fantástica y maravillosa” tras algunas conversaciones telefónicas entre ambos la ha calificado de “excelente”, mientras que Marco Rubio que ha dedicado gran parte de su carrera política pidiendo la cabeza del chavismo ahora negocia con ella como quien siempre supo que este día llegaría. 

Y con toda razón esperaba que llegara el día, ya que esa........

© Aporrea