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Más del 40% sin voz…

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30.09.2026

Cuando la masa prefiere al famoso y no al sabio

Gustave Le Bon lo escribió en 1895 y la política venezolana de 2026 lo confirma con una precisión que estremece… las masas prefieren al que tiene un discurso aunque no tenga sabiduría ni inteligencia, que al sabio que nadie conoce.

No se trata de una crítica a la masa, sino de la descripción de un mecanism… el prestigio, la visibilidad y la afirmación categórica pesan más que el conocimiento, la evidencia y la prudencia.

Venezuela entró en 2026 en un régimen de post-polaridad.

El polo de gobierno ejecuta bajo tutela externa el programa que su rival mesiánico proponía, mientras ese rival producto en parte de la máquina polarizadora que dice combatir es excluido de la mesa donde se decide su propio programa.

La sociedad, testigo de que ambos polos convergen en una misma gobernanza externalizada, ha dejado de distribuirse entre ellos… más del 40% de la población ya no se ancla en ninguno.

El conflicto político venezolano ya no es gobierno contra oposición, sino una casta administrada en dos marcas contra una sociedad que demanda una tercera opción que ninguna de las dos estructuras existentes puede ofrecer, porque ambas dependen funcionalmente de la continuidad de la polarización que la sociedad ya superó.

El resultado más importante del modelo no es cuánto rechazo hay, sino su forma funcional.

Al ajustar la serie de rechazo al polo de gobierno 63–74% entre febrero y septiembre de 2026 según ORC, Delphos, Atlas y Meganálisis, la velocidad logística resultó negativa y trivial… el rechazo no crece exponencialmente; oscila alrededor de un techo de saturación del 70–75%. Cada unidad adicional de represión, opacidad o entrega produce rendimientos decrecientes.

El sistema ya extrajo casi todo el rechazo que puede generar. El dato de Meganálisis lo confirma desde otra pregunta: el 91% rechaza el encuentro Trump–Delcy y el 80% rechazó el acuerdo petrolero.

Cuando el rechazo a un polo se satura, ese polo deja de ser el eje de la política. La energía política migra a otra variable. Y esa variable no es un nuevo liderazgo mesiánico: es un vacío.

A continuación intentaré desarrollar la tesis del índice de doble rechazo… la variable que sí crece

Aquí está el corazón del análisis. El índice de doble rechazo la fracción de la población que rechaza simultáneamente las prácticas de ambos polos supera el techo de rechazo de cualquiera de los dos por separado.

La desconfianza en la mesa de negociación gobierno–AN 2015 alcanza 82,4%; el rechazo al acuerdo petrolero, 80%; el rechazo a la reunión Trump–Delcy, 91,4%. La sociedad no está rechazando a Delcy o a Machado; está rechazando el sistema que produjo a ambas.

Y aquí es donde Le Bon entra con fuerza. Ese rechazo combinado no se traduce automáticamente en apoyo a una alternativa sabia. Se traduce en disponibilidad para el próximo que grite más fuerte.

Aquí es donde entra un factor a la anterior ecuación binaria y es el espacio latente de una tercera fuerza ya existe como mercado, no como actor

Con los datos de anclaje partidista de Delphos (junio 2026):

polo Machado firme 29,1%;

sin anclaje en ningún polo 40,7% el segmento mayoritario del país.

A esto se suma el dato decisivo de ORC: los venezolanos confían más en las empresas petroleras (59%) que en Trump........

© Aporrea