El infantilismo de occidente
Cuando se llega a cierta edad y a medida que la mente evoluciona, si no hay estorbos e inconvenientes en el proceso evolutivo, se va percibiendo la mayoría de los avatares sociales como propios de una mentalidad infantil. La principal pulsión en la civilización de Occidente es el deseo de posesión y pertenencia; la ansiosa aspiración temprana de acumular riqueza, propiedades y poder. Un poder que raras veces se dedica a contribuir a la felicidad de los demás. Y una acumulación que, tarde o temprano —con las excepciones consiguientes— provoca un tedio y un hastío generalmente secreto e inconfesable, aunque los factores anímicos componentes del deseo sigan siendo los originarios, incrustados en la ideología política y social del sistema en general. La controversia, la pelea y la guerra son siempre consecuencia del infantilismo en la sociedad occidental. Una sociedad influida severamente por religiones sustentadas en la dicotomía entre la tesis y la antítesis, entre el bien y el mal, que, consideradas........
