Fresco de semilla de melón
La primera vez que Balvina vio un salmón fue en un supermercado de Estados Unidos. La maravilló la tonalidad de la carne como la del melón que siembran en los campos al pie de la Sierra de las Minas, en su natal Teculután. Emocionada compró una libra y los mismos que le despacharon le dijeron cómo cocinarlo. Por primera vez iba a utilizar un horno de una estufa, a miles de kilómetros se quedó el horno de leña de su mamá. Al contrario de muchos migrantes conocidos suyos que se negaban a probar comidas de otros países Balvina probaba de todo y así fue como por medio de la comida se enamoró de la literatura, porque comenzó a leer buscando información sobre las culturas de la comida que probaba.
Conoció el tofu y lo incluyó en su receta de tortitas de carne con berro, también a veces lo cocina solo, lo pone a que se dore en un sartén al que le deja caer unas gotas de aceite de ajonjolí. Cuando descubrió el aceite de ajonjolí quería comérselo solo así con tortilla caliente. Cuando vio las botellas de aceite de oliva se volvió........
