Páez, el incómodo caudillo
José Antonio Páez ha sido calificado, de un modo u otro, como el caudillo fundador de una forma de ejercicio del poder basado en el personalismo, el control del poder y la repetición de viejas mañas políticas. El Motín de Arichuna, ocurrido el 16 de septiembre de 1816, es una demostración del liderazgo ejercido por José Antonio Páez, un evento clave donde las tropas llaneras lideradas por el Taita se negaron a aceptar a Francisco de Paula Santander como su nuevo comandante y deja entrever cuál sería su conducta durante los años de guerra por la independencia venezolana y una vez constituida la República. Sin embargo, no se podrá negar el gran apoyo brindado al Libertador Simón Bolívar en los momentos en que se hacía dificultoso el triunfo de las armas patriotas hasta culminar en la Batalla de Carabobo y la toma de Puerto Cabello con lo que el dominio español quedaba eliminado en territorio venezolano. Ese mérito es innegable. La situación cambia y produce polémicas al referirse al modo como se desenvolverá en la escena política a partir de 1826, convirtiéndose en el eje principal del llamado movimiento de la Cosiata.
En relación con este movimiento, refiere el mismo Páez en su Autobiografía: «Nada tienen de común la teoría de las revoluciones y la delicada ciencia de la política con las sencillas ocupaciones del pastor”. También escribe una suerte de justificación sobre la decisión asumida: «En hora menguada para mí, reasumí el mando de que se me había suspendido tan........
