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El pánico rojo se extiende al mundo

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A propósito de la reunión ministerial antiizquierdista realizada en Estados Unidos el 16 de julio pasado, el primer elemento que destacó Marco Rubio al mencionar la violencia extremista de la izquierda es que su «amenaza no ha desaparecido... mientras toleremos sistemas de inmigración que introducen estas amenazas directamente en nuestros países». Ésto da a entender que se aplicarán mayores restricciones a los migrantes por parte de los gobiernos convocados a esta cruzada contra la violencia extremista de la izquierda política, de una forma más tecnificada y legalizada que el tétrico Plan Cóndor implementado, bajo la dirección de Washington, por las dictaduras militares del cono sur del continente americano, lo que negará, además, el derecho al asilo de personas perseguidas por profesar sus ideales. Otro elemento es la diferenciación que dicho personaje establece entre militantes de la extrema derecha y lo que se calificará de izquierda, según sus parámetros: «Una bomba colocada por un grupo neonazi era un acto nefasto y asesino. Lo es. Pero una bomba colocada por un revolucionario marxista... bueno, eso es simplemente un trágico exceso de idealismo». Es como admitir que la acción del «revolucionario marxista» es más dañina que la acción de un grupo neonazi porque «es simplemente un trágico exceso de idealismo», acompañada de un cuestionamiento y una propuesta de cambio del sistema capitalista........

© Aporrea