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Materialismo Histórico y Corrupción Judicial en Venezuela. Una Lectura desde la Lucha de Clases y la Construcción del “Otro” parte 2/2

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06.02.2026

Ensayo Crítico: Materialismo Histórico, Biopolítica y Corrupción Judicial en Venezuela. Hacia una Crítica Integral del Poder

La crisis judicial venezolana trasciende la mera debilidad institucional o la falta de independencia. Constituye un laboratorio excepcional donde se intersectan y reconfiguran múltiples lógicas de dominación: la lucha de clases, la construcción ideológica del enemigo, la gestión neoliberal de los cuerpos y la biopolítica, y la persistencia de matrices coloniales de poder. Este ensayo propone una lectura dialéctica que, partiendo del materialismo histórico, incorpora los aportes críticos de Michel Foucault y la teoría del neocolonialismo para desentrañar la compleja funcionalidad de la corrupción judicial propia de los Sistemas Penintenciario-Judiciales Latinoamericanos y que al cual, no escapa el proyecto político Bolivariano del siglo XXI.

Lejos de ser un mero "fallo" o una "patología", la corrupción judicial sistémica se revela como un rasgo estructural y funcional, de un orden que hibrida un capitalismo de Estado rentístico con un autoritarismo revolucionario, y que encuentra en la narrativa de la "lucha contra el terrorismo" su principal dispositivo de legitimación y su tecnología de control social más refinada.

1. Materialismo Histórico Revisitado: La Infraestructura Económica y la Superestructura Ideológica del Poder Judicial

Desde la ortodoxia marxista, el sistema judicial venezolano ejemplifica la tesis de la superestructura jurídica como instrumento de la clase dominante. La transición del capitalismo rentístico clientelar (Puntofijismo) al capitalismo de Estado bolivariano no eliminó la lucha de clases, sino que reconfiguró los bandos. Surgió una nueva burguesía estatal –la "boliburguesía"– que capturó las palancas del rentismo petrolero, requiriendo un aparato judicial que cumpliera dos funciones materiales esenciales:

Legalizar la acumulación primitiva irregular: Los fallos que anulan contratos públicos para readjudicarlos a consorcios aliados, que absuelven casos de corrupción monumental (como los de PDVSA) o que permiten la creación de monopolios bajo testaferros, constituyen lo que podríamos denominar la "jurisprudencia de la acumulación". El Poder Judicial sanciona, con el ropaje de la legalidad, el despojo de la renta nacional y su transferencia a una nueva clase dominante.

Desactivar la lucha de clases tradicional y emergente: La judicialización de líderes sindicales independientes, la disolución de partidos de izquierda disidentes o la criminalización de protestas por servicios básicos bajo figuras penales como el "terrorismo" o el "sabotaje", neutralizan cualquier resistencia popular que cuestione el modelo de distribución. La justicia actúa aquí como un mecanismo de contención coactiva de las demandas de la clase trabajadora, protegiendo los intereses de la élite gobernante.

En este marco, la "lucha contra el terrorismo" opera como ideología en el sentido althusseriano más puro: un Aparato Ideológico de Estado (AIE) cuya función es reproducir las condiciones de dominación. Este discurso presenta la represión judicial selectiva como un acto heroico de defensa de la Revolución y la soberanía, cuando en realidad es el mecanismo que enmascara y justifica la defensa de los intereses materiales concretos de la nueva clase dominante enquistada en el manejo de los recursos públicos.

Sin embargo en universidades y círculos de investigación, se vierten otras corrientes de pensamiento que según visiones pueden complementar, o retroceder el reconocimiento del Materialismo Histórico como fuente de conocimiento y de procesos de liberación-emancipación de los pueblos. Entre ellos, podemos encontrar:

2. El Desplazamiento Foucaultiano: Del Poder Represivo al Poder Productivo y la Biopolítica Judicial

La perspectiva de Michel Foucault permite realizar un desplazamiento crucial en el análisis, complementando y complejizando la lectura marxista. Para Foucault, el poder no es primordialmente represivo........

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