El mal es ignorar que el bien está dentro y no fuera siendo trascendente a la propia realidad
El mal es el resultado de la ignorancia, te arrastra por impulsos egoístas y te vuelve manipulador de las cosas que hay, y eso tiene sus consecuencias, genera desarmonía en las sociedades, te vuelve dependiente, y lo esencial pasa a ser secundario, tu dios se convierte en material y quieres que te soluciones todo fuera de ti, cuando la situación se genera dentro, perdiendo tu centro, tu equilibrio con respecto a las fuerzas que se oponen y van integrando tu personalidad, que es lo que eres frente a los demás. Así ha sido concebido el diseño del sistema en tono mayor. El mal radica en la ignorancia, y genera en quien lo practica un desconocimiento supino que se va alimentando con sus propias entrañas, mientras se aprovecha de los beneficios ajenos para satisfacer sus carencias, su desvarío, su práctica cotidiana que lo lleva a seguir actuando sin juzgar qué está bien y qué está mal, porque no está solo no es un ser aislado, sino parte de una jungla llena de individuos que actúan a su libre albedrío, pero no todos lo hacen, porque no conjugan los verbos ser y estar, pensando que lo que hay es un conglomerado y no una sociedad formada por distintas maneras y manifestaciones de la gente, de quienes causan desenfados. En eso debería consistir la existencia, y no en privar a los demás de sus deseos de escalar hacia nuevas dimensiones, superando las densidades que lo vuelven pesados por la acumulación material, acaparando las esencias ajenas, como si lo que se encuentra afuera no son los productos de las fuerzas y los fenómenos que los generan, es decir, aquello que es combinación de lo que hacen los humanos que pululan en el mundo, y a través de sus vidas aprenden a superar obstáculos difíciles, aprendiendo a usar las herramientas necesarias, adecuadas para conseguir el equilibrio y usar las energías en positivo o negativo, logrando armonizarlas respecto al fiel de la balanza, de cada experiencia de existencia, con el criterio acumulado para entender que lo esencial de un sistema está en relación con lo que de bueno aporta como perfección del deseo de vivir con dignidad, no siendo esclavo de nada y nadie.
Todas las piezas deben ir donde corresponden para que los engranajes funciones correctamente y de forma óptima, con un movimiento de sentido de lo real, que está definido por lo que se manifiesta como trascendente, entre todo aquello que es lo demás y entendemos como........
