Flavia Riggone insoportable
Sueños. Malditos sueños. Y entre ellos un socialismo trasnochado que no viene de Italia, ni de Itaca. Y sin mucha bulla la olla de la comprensión se derrama: tenemos presidenta encargada, rumbo a lo infinito, imposible, pero alguien manda con la bandera a media asta quizás y, manos obedientes entre señas que van y vienen sin retruécano de furia, paciencia y más paciencia -amigo mío- quizás con el "dictador", vendido o entregado -vaya usted a saberlo, aunque con derecho sin deber a pensarlo. Fascinante el camino y lo que falta de su recorrido político (y todo sea por el bien de Venezuela) que ironía, no. Mientras, Flavia se explaya y cabalga untuosa de ideas sin herir condiciones, ni jurungar "entredichos" o, acaso una receta que no dañe amistades -¡buen provecho!-, pero, el poder permanece en un vaivén que........
