Lo determinante en esta breve coyuntura es el componente geopolítico
La relación base-superestructura es una de las variables fundamentales del materialismo histórico, básico en los análisis de las sociedades. La base en lo fundamentalmente es la estructura económica. En cambio, la superestructura es lo político e ideológico. Aquí los llamo componente económico y componente geopolítico, respectivamente. Bien sabemos que el materialismo histórico es lo mejor de los conocimientos de la humanidad.
Ahora bien, iniciemos el análisis observando la gran agitación en la estructura económica del sistema capitalista (componente económico) como el proceso más importante de los últimos tiempos en el mundo, que en lo fundamental ha llevado al alzamiento económico en China y el debilitamiento en Estados Unidos.
Pero, además, no debemos olvidar el componente geopolítico que en las actuales condiciones históricas está envuelto en la paridad estratégica y alzada como un auténtico catalizador.
Sin embargo, la paridad estratégica ciertamente no anula las ansias de las burguesías por asumir a sus estrategias por el control del mundo. Hoy, en esta breve coyuntura esto se bate fundamentalmente entre las estrategias de la burguesía estadounidense y China.
Entonces, esto aclara lo determinante en que ha devenido el componente geopolítico en esta breve coyuntura que, lamentablemente, la está manejando de forma autoritaria la burguesía estadounidense aplicando su estrategia de la agresividad.
Cierto, en el curso de los acontecimientos mundiales que avanza de acuerdo a lo que hay en la estructura económica y la superestructura política mundial, los resultados de la compaginación en la estructura económica son lentas (evolucionismo económico) y con resultados, en el mejor de los casos, aún a mediano plazo, mientras los resultados del componente geopolítico (imposición de estrategias) son inmediatos.
Consiguientemente, aunque el avance de China en el curso de la agitación en la estructura económica haya sido muy intenso, con grandes transformaciones en el sistema financiero y enormes avances en el comercio energético a base del yuan y las monedas nacionales, incluso, erosionando de forma acelerada el sistema dólar, el poder de la moneda estadounidense (dólar) sigue siendo aún muy importante. Esto quiere decir que es prematuro afirmar que ya el yuan haya pasado a ser la moneda de reserva mundial. Aquello, como algunos podían suponer, aún no ha sucedido. El dólar aún mantiene su fuerza, esto no ha terminado.
Con todo esto, debe seguir admitiéndose la enorme importancia de la presión de la convergencia de las dos fuerzas en los resultados de la nueva situación mundial, es decir, la fuerza de la histórica agitación en la estructura económica del sistema y la fuerza de la paridad estratégica.
Entonces, la gran agitación que hoy se registra en el mundo con enorme fuerza del componente geopolítico desatada por las principales burguesías, sobre todo, estadounidense, es parte del proceso anterior que hoy se procesa en el curso del gran reparto del siglo XXI y el choque de dos estrategias:
Primero, la estrategia de la agresividad de Estados Unidos, siempre en los marcos de la paridad estratégica que, en las actuales condiciones, significa la desestabilización mundial claramente para lograr los objetivos estratégicos que la burguesía estadounidense persigue fijadas contra las regiones petroleras, sobre todo, el Oriente Medio (la mayor zona geoestratégica de la actualidad mundial) donde Irán está considerada el centro de sus preocupaciones. Intenciones que incluso fueron señaladas en su nueva estrategia de seguridad nacional hecho público el 4 de diciembre de 2025 que en su momento dijimos que era un complot para desarmar a Rusia y China y luego golpear en Irán.
Segundo, la estrategia del gran aguante de China que consiste esencialmente en una estrategia defensiva a fin de lograr el normal desenvolvimiento de su evolucionismo económico mínimamente hasta completar la reconfiguración del nuevo orden geopolítico mundial. En este curso ha ocurrido la entrega de siria, luego lo sucedido recientemente en la aprobación sobre la suerte de la Franja de Gaza en el Consejo de Seguridad de la ONU y, el reciente asalto de Venezuela y secuestro del presidente, Nicolas Maduro, junto a su esposa, Cilia Flores.
Consecuentemente, el gran forcejeo geopolítico por el gran reparto de mercados y zonas de influencia está desatada entre la estrategia de la "AGRESIVIDAD" de Estados Unidos y, la estrategia del GRAN AGUANTE de China. Se trata de las estrategias de las dos principales burguesías de la actualidad mundial. Hoy ciertamente estamos en eso.
En esto hay tres objetivos centrales en la agresividad estadounidense fijado en su pretendido asalto de Irán. Primero, mayor desestabilización sobre el Oriente Medio. Segundo, mayor presión en el conflicto de Ucrania a fin de llevar a la capitulación a Rusia. Y tercero, su desesperación por empujar a China contra Taiwán a fin de frenar su evolucionismo económico con conflicto militar e impedir que vaya en apoyo de aquel país (Irán).
Sin embargo, hasta aquí la estrategia de la agresividad estadounidense no ha logrado su objetivo central: en Oriente Medio, Irán se mantiene firme, incluso, recientemente (primera quincena de enero de 2026), aplastó la desestabilización que tramaba la avarienta burguesía estadounidense con la activación de sus bandas paramilitares (células durmientes compuesta por pandillas y sectas religiosas, etc.). En Ucrania, Rusia no ha capitulado, por el contrario, las fuerzas paramilitares estadounidenses han sido aplastadas sin contemplaciones de nada. Y la estrategia defensiva (del gran aguante) de China, no permite a este país abalanzarse sobre Taiwán tal como quiere la burguesía estadounidense.
Entonces, la contramarcha geopolítica sigue su curso. Es una danza geopolítica que avanza de acuerdo a las dos estrategias. El asunto aquí es la guerra psicológica (ideológica e informativa): los estadounidenses están sumidos en las más viles y groseras manipulaciones que ha escalado a su máximo nivel. China también ha entretejido sus manipulaciones anunciando recientemente la quiebra total del dólar (petrodólar) para tapar su estrategia del aguante cuyas consecuencias (entrega de Siria, también de Venezuela) rechazan los pueblos. Está a la orden del día el "miente, miente, que algo queda".
Hoy estamos en eso, mientras prosigue la reconfiguración del nuevo orden geopolítico mundial a favor de China al impulso de la evolución económica, ahora con el gran reparto del siglo XXI en sus momentos decisivos. Esto debe decidirse en Irán. Allí debe decidirse la suerte del capitalismo. Estados Unidos está jugándose sus últimas posibilidades levantando la estrategia de la agresividad cuando el componente geopolítico esta alzada como lo determinante en la actual marcha mundial, que China debía tomar nota.
Tratemos de decodificar esto:
I.- El gran impacto de la convergencia de las dos fuerzas sobre el curso geopolítico mundial
Ante todo, reconocer la enorme importancia del gran impacto de la convergencia de las dos fuerzas que se agitan sobre el actual curso geopolítico mundial.
Cierto, la agitación en la estructura económica del sistema capitalista es histórica (componente económico). Se desliza en el siguiente cuadro: gran crisis económica, evolucionismo económico, reajuste capitalista, nueva estructura económica capitalista y languidecimiento económico. Son verdaderos hitos que se baten en el conjunto de las relaciones que forman la estructura económica capitalista de acuerdo a sus leyes, en la que empieza a procesarse inevitablemente el gran salto histórico-dialectico en el desarrollo de las fuerzas productivas que empiezan a rebasar el marco del sistema capitalista y, en cuyo proceso se vuelve completamente insostenible la apropiación privada de la producción social impuesto por el capitalismo. Y a partir de ahí, sobrevienen las palpitaciones del evolucionismo económico, compaginándose con las actuales manipulaciones de las tecnologías. Esta, es una historia económica muy importante que debe tenerse en cuenta siempre. Es la base de los últimos fenomenales cambios ocurridos en este sistema
Pero, hay que ser claros en lo que refiere al deslizamiento del capitalismo hacia el evolucionismo económico que hoy se catapulta desde su vertiente china, encumbrándola como la máxima potencia capitalista. Cierto, la burguesía China ahora está en jolgorio, capitalizándose a una velocidad increíble. Por supuesto, esto ocurre en medio de un fuerte desarrollo de las fuerzas productivas que luego inevitablemente terminarán llevándolo a la rebelión, pues, al fin y al cabo, la respuesta de las burguesías a la histórica agitación en la estructura económica ha sido avanzar al evolucionismo económico, aplastando las tecnologías para el desarrollo de la producción propiamente dichas y, en su lugar orientándola solo a las tecnologías de la guerra y el espionaje. Es decir, sus propósitos han sido ralentizar el desarrollo de las fuerzas productivas a fin de conservar la apropiación privada de la producción social mediante el estrujamiento de la plusvalía, que precisamente no concuerdan con el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, lo que en efecto conducirá a la rebelión de aquellas.
Cierto, las grandes innovaciones tecnológicas que últimamente vienen sacudiendo el planeta, tienen que ver mayormente con el evolucionismo económico en China. Es un fenómeno igual que la paridad estratégica y el fascismo estadounidense, fenómenos propios de estos tiempos.
Pero, la marcha del curso geopolítico mundial tiene que ver también con la superestructura política del sistema capitalista.
Este es el componente geopolítico. Aquí, son muy importantes, la gran carrera armamentística, los duros conflictos inter imperialistas que se desatan por el control del mundo, las graves provocaciones estadounidenses, los impasses y entrampamientos geopolíticos. De acuerdo al materialismo histórico, se trata del cuadro de la Formación Económica Social Capitalista, en realidad, todo el entrelazamiento dialectico del conjunto de las relaciones esenciales de producción que se agitan en la estructura económica (el componente económico), con los componentes de la superestructura política (el componente geopolítico), es decir, aquella que tiene que ver con las contradicciones inter imperialistas y la lucha de clases (burguesías, propietarios de los medios de producción y, obreros que venden su fuerza de trabajo).
Observando a profundidad lo anterior se puede percibir, el inicio de la definición de las tendencias mundiales en sus dos niveles: primero, en el nivel del sistema capitalista global, el impasse y entrampamiento geopolítico mundial bajo la fuerza de la paridad estratégica. Segundo, en el nivel del curso general de la historia, el ingreso a una coyuntura de definiciones históricas impuesta bajo el acontecer de las confrontaciones sociales (lucha de clases). Se trata de dos tendencias: del capitalismo y del curso general de la historia (lo particular y lo........
