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La moral de los inmorales

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21.02.2026

Durante mi corta existencia en esta cosa que solemos llamar vida estoy cansado de escuchar frases o sentencias referentes a la moral, locuciones provenientes de las monsergas de políticos, sacerdotes, pastores, rabinos, presidentes, docentes, jueces, entre tantos personajes que se arrogan el derecho de hacer juicio sobre la conducta y el decoro de sus semejantes. En el entendido que la moral es el conjunto de normas y costumbres que guían el comportamiento de una persona o un grupo social, permitiendo distinguir entre lo que se considera correcto (lo bueno) y lo incorrecto (lo malo).

Muchas personas han sido llevadas a juicios y fueron condenados por jurados y jueces que alegaron en sus veredictos la violación de las normas morales que regían durante cierta época y en algún lugar del planeta. Tales sentencias fueron muy frecuentes durante la Edad Media, cuando el dictamen de un sacerdote inquisidor era una palabra santa imposible de contradecir. Esto ocurría cuando la religión era la vigilante y el receptáculo de los valores morales cristianos de la sociedad, pero también, la responsable del robo descarado de los bienes de los condenados a la pira por lo actos en contra la fe, los mismos personajes que violaban menores de edad en los seminarios y conventos, los mismos que apoyaban a reyes y emperadores criminales a cambio del diezmo que recibían por parte de aquellos tiranos. De igual modo, los que daban la absolución a los cruzados antes de partir a la guerra para matar moros o infieles; los mismos que se hicieron millonarios vendiendo indulgencias papales a los cristianos. Estas eran pagadas para ayudar al pecador, una vez que abandonaba el mundo temporal, para salir lo antes posible del purgatorio y alcanzar una mejor vida; por esta vía la santa iglesia católica obtuvo muy buenos réditos.

Pero los vigilantes y jueces de la moral cristiana, no solo demostraron su inmoralidad durante la Edad Media, todavía en el siglo XX aquella deshonestidad no sucumbió, sino que se acrecentó. Es por eso que mi memoria todavía recuerda el escándalo del Banco Ambrosiano (el banco de la casa de San Pedro), uno de los mayores casos de corrupción financiera de la historia que sacudió tanto a Italia como al Vaticano. El banco, fundado en 1896 y considerado el segundo más grande de Italia, colapsó en 1982 tras dejar un agujero financiero de aproximadamente 1.3000 millones de dólares originado por préstamos a empresas fantasmas, lavado de dinero y desvío de fondos. Sin embargo, los vigilantes de la moral cristiana no solo están vinculados con delitos financieros, también los delitos sexuales son parte de la cotidianidad de muchos frailes cuyas violaciones permanecen impunes. Me voy a referir al caso del sacerdote Marcial Maciel fundador de los Legionarios de Cristo, una congregación católica fundada en México en 1941. Este cura degenerado fue protegido por varios papas, incluyendo Pío XII y Juan Pablo II, quien lo presentó como el "apóstol de........

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